Chetumal. – Mientras Quintana Roo se mantiene en medio de un clamor generalizado de un fuerte grupo de mujeres que desesperadamente exigen justicia y un alto inmediato a los feminicidios, los bestiales asesinatos continúan día a día con ríos de sangre, sin que el gobierno de Carlos Joaquín aplique esfuerzos que permitan dar resultados contundentes contra esta grave problemática.
Los nulos resultados de la Fiscalía General del Estado (FGE) al frente de Óscar Montes de Oca, ante estos crímenes han mantenido en total impunidad a los asesinos y criminales que caminan libremente por Quintana Roo, representando un verdadero peligro para las mujeres, ante el riesgo de que priven de su vida a otra víctima.
La mañana de este jueves se encontró en un carrito de supermercado en la ciudad de Playa del Carmen, a una mujer descuartizada colocada en una bolsa negra y abandonada sobre una banqueta en pleno centro de la Riviera Maya. La occisa que permanece en calidad de desconocida fue encontrada sobre la Calle 4, entre Av. 35 y 40. El descubrimiento de un ciudadano alertó a las autoridades de la Policía Municipal Preventiva, quienes al llegar dieron parte a la Fiscalía General del Estado (FGE) para realizar las indagatorias correspondientes y el levantamiento del cuerpo por el Servicio Médico Forense (SEMEFO).
Cabe señalar que el pasado fin de semana se suscitó un feminicidio más en la ciudad de Chetumal, en donde Jeidi “N”, de 35 años de edad y madre soltera de 3 menores, fue privada de su vida y encontrada en un paraje de la colonia irregular Mártires Antorchistas. Este hecho conmocionó a los othonenses por lo que la Red Feminista Quintanarroense encabezó manifestaciones por las principales calles y avenidas de la capital, concluyendo a las afueras de la Fiscalía General del Estado (FGE).
Estos hechos sucesos que cimbran a los quintanarroenses no cesan, sino que van en aumento afectando gravemente a las mujeres, quienes temen por su integridad y su vida, frente a la incompetencia de las autoridades estatales para castigar a los responsables.
Mientras las estadísticas se elevan y el Estado se posiciona a nivel nacional como “tierra de feminicidios, lo cierto es que vivimos en una entidad insegura y con la opacidad de sus instituciones.
Tan fácil saber por qué, pues mientras la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) concentra a la mayoría de sus elementos en la Zona Norte del Estado, dejando a Chetumal hasta con menos de 7 patrullas para toda la ciudad y otorgando unos litros de combustible para los rondines de vigilancia, el crimen gana terreno a pasos agigantados. En resumen; mientras no exista vigilancia e investigaciones, no habrá avances significativos.
¿Hasta cuándo?





















