Por Victoria Castro Chávez
CHETUMAL, Quintana Roo.— Aunque las autoridades sanitarias mantienen campañas permanentes para promover la donación voluntaria de sangre, Quintana Roo continúa enfrentando un desafío poco visible: la falta de información pública sobre cuántas personas son rechazadas como donantes y cuáles son las principales causas que impiden incrementar la disponibilidad de este recurso vital.
Los reportes emitidos por los Servicios Estatales de Salud (SESA) y el Centro Nacional de la Transfusión Sanguínea (CNTS) durante 2025 y lo que va de 2026 se centran en difundir jornadas de captación, campañas de sensibilización y llamados a la donación altruista. Sin embargo, no incluyen indicadores estatales sobre el número de aspirantes diferidos ni los motivos médicos que impiden concretar las donaciones en Quintana Roo.
La ausencia de esta información limita la posibilidad de evaluar la efectividad de las campañas institucionales y de identificar los problemas de salud más frecuentes que reducen el número de donadores efectivos.
Donación altruista aún representa un reto
De acuerdo con datos del Gobierno de México, el país continúa dependiendo principalmente de la donación por reposición, es decir, aquella realizada por familiares o amigos cuando un paciente requiere una transfusión.
Aunque al cierre de 2025 la donación altruista representó el 8.5 por ciento del total nacional, las autoridades federales mantienen como objetivo incrementar el número de donadores voluntarios y recurrentes para fortalecer el sistema nacional de transfusión.
Especialistas consideran que alcanzar esa meta no depende únicamente de atraer a más personas a los bancos de sangre, sino también de conocer por qué una parte importante de quienes acuden finalmente no puede donar.
Causas de rechazo no se transparentan
Los protocolos médicos establecen diversas razones por las que una persona puede ser diferida temporal o definitivamente como donante.
Entre ellas se encuentran niveles bajos de hemoglobina, enfermedades temporales, infecciones, consumo reciente de determinados medicamentos, factores de riesgo para enfermedades transmisibles o alteraciones detectadas durante la valoración clínica.
No obstante, las autoridades sanitarias estatales no publican estadísticas que permitan conocer cuáles de estas causas predominan en Quintana Roo.
Especialistas en medicina transfusional señalan que contar con esta información permitiría diseñar campañas preventivas enfocadas en reducir problemas como la anemia, fomentar hábitos saludables e informar oportunamente sobre los requisitos para donar, disminuyendo así los rechazos que podrían evitarse.
Crece la demanda de sangre
Mientras tanto, SESA mantiene el llamado a la población para donar sangre de manera altruista, especialmente ante la creciente demanda derivada del aumento poblacional, la actividad turística y la atención de emergencias médicas en la entidad.
La disponibilidad de sangre, advierten especialistas, no depende únicamente del número de personas dispuestas a donar, sino también de cuántas logran superar satisfactoriamente la evaluación médica.
Sin estadísticas públicas sobre el número de aspirantes rechazados y las razones de ese diferimiento, permanece una zona de opacidad que dificulta medir el impacto real de las campañas de donación y conocer si el principal obstáculo radica en la captación de voluntarios o en las condiciones de salud de quienes desean convertirse en donadores.
Para expertos en salud pública, transparentar estos indicadores permitiría fortalecer las estrategias de prevención, optimizar las campañas de sensibilización y avanzar hacia un sistema de donación más eficiente y sostenible en Quintana Roo.





















