Aseguran que continúan operando sobre la carretera federal 307, poniendo en riesgo a turistas y automovilistas pese a los operativos de reordenamiento
TULUM, Quintana Roo.— Prestadores de servicios turísticos y comerciantes denunciaron que los llamados «jaladores» continúan operando en los accesos a la Zona Arqueológica de Tulum y al Parque del Jaguar, pese a los operativos implementados por las autoridades para ordenar la actividad en el principal punto turístico del municipio.
De acuerdo con trabajadores de la zona, estas personas ofrecen recorridos, transporte y diversos servicios de manera insistente a los visitantes, e incluso invaden los carriles de la carretera federal 307 para intentar detener vehículos o llamar la atención de los conductores, situación que, afirman, representa un riesgo para la seguridad vial.
El guía de turistas Jesús Perera señaló que el problema ha dejado de limitarse al acoso comercial hacia los visitantes y ahora implica un peligro para quienes circulan por la vía federal.
«El problema ya rebasó el tema del acoso al turista. Ahora vemos cómo algunos se meten prácticamente a la carretera para detener vehículos o hacer señas a los conductores. Es una situación muy peligrosa porque cualquier descuido puede terminar en un accidente. Lo más preocupante es que ocurre frente a todos y nadie hace nada para evitarlo de manera permanente», expresó.
Perera cuestionó la efectividad de la vigilancia en el área y consideró que la permanencia de estas prácticas evidencia la falta de aplicación continua de la normatividad, pese a los anuncios oficiales sobre el reordenamiento del acceso al sitio arqueológico.
En el mismo sentido, el comerciante de artesanías Pedro Castillo afirmó que los operativos realizados por autoridades de los tres órdenes de gobierno solo generan resultados temporales.
«Es un ciclo que se repite una y otra vez. Hacen un operativo, desaparecen un rato y cuando ya no hay vigilancia regresan como si nada hubiera pasado», comentó.
Por su parte, María Hernández, comerciante establecida en las inmediaciones de la zona arqueológica, sostuvo que esta situación también perjudica a quienes trabajan de manera formal.
«Muchos turistas llegan molestos porque antes de bajar del vehículo ya fueron abordados varias veces. Eso da una mala imagen de Tulum y perjudica a todos los que vivimos del turismo y cumplimos con nuestras obligaciones», señaló.
A su vez, Carlos Méndez, operador de una agencia turística, consideró que la solución requiere vigilancia permanente y sanciones para quienes reincidan en estas prácticas.
«No basta con retirarlos un día para la fotografía. Se necesita vigilancia constante y sanciones para quienes reincidan, porque mientras no haya consecuencias seguirán ocupando los mismos espacios y poniendo en riesgo a la gente», indicó.
Los prestadores de servicios coincidieron en que la presencia constante de los «jaladores» contradice los esfuerzos de ordenamiento anunciados para el acceso a la Zona Arqueológica y al Parque del Jaguar.
Además de afectar la imagen turística de Tulum, advirtieron que la operación de estas personas sobre la carretera federal incrementa el riesgo de accidentes y deteriora la experiencia de miles de visitantes que diariamente llegan a uno de los principales destinos turísticos de Quintana Roo, por lo que hicieron un llamado a las autoridades para establecer acciones permanentes que garanticen seguridad, orden y certeza tanto para turistas como para trabajadores y automovilistas.






















