Por Javier Chan
Felipe Carrillo Puerto.- Mujeres de la comunidad de Francisco I. Madero, piden a las autoridades de salud, la salida del doctor de esa comunidad, ya que este las llama gallinas y cochinas.
Según se pudo indagar, en la comunidad de Francisco I. Madero, ubicada al noroeste del municipio, dos grupos de habitantes se encuentran en una disputa por la permanencia del médico responsable del centro de salud, Alejandro Pérez Sandí, acusado de humillar verbalmente al tercer grupo de beneficiarias del programa federal Prospera.
De acuerdo a los integrantes del comité de Salud, Vicente Tun Angulo, María Marta Poot Che, Natalia Xijun Che y Silvia Che Noh, la molestia de un gran número de habitantes del poblado es por la denuncia que las mujeres hicieron sobre las presuntas palabras denigrantes recibieron por parte del galeno en la última plática del programa federal.
Como intérprete y dejando en clara una postura imparcial, la señora Enedina López Poot, señaló que las denunciantes señalaron que el galeno se habría referido a ellas como “gallinas cacaraqueando y cochinas por no saber mantener limpia la clínica”, expresión que causó enojo y motivó a que se movilizaran y exigieran el cambio inmediato del doctor.
De tal forma que amenazaron con linchar al galeno si regresaba al poblado, razón por lo cual no se presentó en la clínica los días jueves y viernes último.
Doña Enedina señaló que en días pasados al poblado acudió la Jefa de la Jurisdicción Sanitaria Número Tres, Denisse Soto Martínez, quién tras una reunión privada con el personal del centro de salud, manifestó a los habitantes del lugar que no aceptaría el cambio del doctor y amenazó con que si el galeno era removido, no destinaría nuevo responsable para el centro médico.
Ante esta situación, un segundo grupo de habitantes se manifestó contra los que exigen el cambio del médico, pues temen que la representante de la Secretaría de Salud en la Zona Centro cumpla con la amenaza y el centro de salud se quede sin responsable, lo que provocaría que más de 300 personas del poblado y de localidades circunvecinas se queden desamparados, pues el médico pasante no se daría abasto.
Finalmente ambos grupos coincidieron en que los tratos que recibe el médico pasante han sido pésimos, pues el doctor Alejandro Pérez no le permite tomar un pequeño receso para ingerir sus alimentos ni incluso realizar sus necesidades fisiológicas.





















