Sin futuro y oportunidades se encuentran los cuadros políticos de base de la militancia priísta con muchos años arraigo, luego de que el Comité Directivo Estatal (CDE) del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Quintana Roo, al frente de Candy Ayuso y José Alonso Ovando, demuestren con sus recientes designaciones y nombramientos municipales a gente de clase de élite de sus más cercanos círculos que en su momento mantuvieron el poder en el Estado.
Como bien dicen en coloquios populares, en el PRI la «perrada» no cuenta y solo existe para el activismo en elecciones para promover el voto; continúa el desdén contra los líderes naturales ya que son relegados y así como pintan las condiciones internas jamás tendrán el derecho de ser representantes populares, pues la clase «fifí» y familiares de quienes saquearon Quintana Roo bajo en manto protector de Roberto Borge es la que se impulsa.
El arribo por asalto de esta dupla de personajes —Ayuso-Ovando— al CDE del PRI es meramente un intento desesperado de que la considerada «vieja clase privilegiada» vuelva de nuevo a tener acceso a las arcas públicas y disfruten las mieles del poder.
Un ejemplo del abandono a la militancia de base es el joven Ingeniero Forestal, Israel Vázquez Lozano; quien es ejidatario en Divorciados y durante más de una década a militado en una organización adherente a ese partido como lo es la Corriente Crítica con la aspiración de ascender y comenzar una carrera política. No obstante, sus sueños se disipan con el actuar de la directiva tricolor. Vázquez Lozano ha trabajado con denuedo en favor del Revolucionario Institucional, sin embargo, fue ninguneado y aplastado por la oligarquía, dando paso en la dirigencia municipal en Othón P. Blanco a Miguel Marzuca Castellanos, actual yerno del ex Gobernador de Quintana Roo, Joaquín Ernesto Hendricks Díaz.
Con esta acción queda claro para la militancia priísta el verdadero rostro; putrefacto y hediondo a cuya dirigencia le da la fisonomía de haberse convertida en una verdadera cloaca en la que se refugiaron muchos personajes que encarnan la corrupción, nepotismo y abuso del poder ejercido de manera brutal por el primer priísta del estado (como lo presentaban con orgullo los oradores oficiales).
- Corriente crítica y el PRI; cortados por la misma tijera
Con Porfirio Muñoz Ledo, Efigenia Martínez Ibarra, Rodolfo González Guevara, Ramiro de la Rosa y Cuauhtémoc Cárdenas de Solórzano, movimiento de donde nació el PRD, mientras Genaro Morales y Ramiro de la Rosa permanecieron en el PRI. Incluso, Andrés Manuel López Obrador perteneció a esa filial.
En tanto, el líder Nacional de la Corriente Crítica, Genaro Morales Rentería, demostró que así como el PRI es más pan con lo mismo, sin ningún compromiso por su gente, de la que se ha valido para medrar en el PRI por más de 30 años; encarnando una paradoja al exigir prácticas democráticas dentro del partido tricolor, cuando él ha sido incapaz de dejar ese mísero hueso, que es en lo que se ha convertido su agrupación nacional. Se sabe que este personaje ha hecho uso de su posición «cobrando» favores a nombre de la CC en los diferentes Estados, así como vende los espacios (candidaturas) al mejor postor.
En Quintana Roo Florentino Balam Xiu y Carlos Gutiérrez en el tiempo de Joaquín Hendricks se auto declararon de la Corriente Crítica, pero fue un movimiento poco tolerado por el PRI, y es con Alejandro Moreno Cárdenas que ha venido tomando impulso, en un largo camino que ha venido desde 1988, y actualmente con la desintegración de la CNOP y la CNC, la Corriente Crítica ha adquirido mayor presencia como la voz de la conciencia del PRI.





















