Por Victoria Castro Chávez
CHETUMAL, Quintana Roo.— Los primeros accidentes registrados desde la puesta en marcha del sistema de transporte urbano MOBI, que recientemente amplió su cobertura hacia la comunidad de Calderitas, han encendido el debate sobre la capacitación de sus operadores y la efectividad de los protocolos de seguridad anunciados durante la presentación del nuevo modelo de movilidad.
El proyecto fue promovido por el Gobierno de Quintana Roo como una alternativa de transporte moderno, con unidades equipadas, mayor seguridad y personal capacitado para brindar un servicio de calidad. Sin embargo, dos incidentes ocurridos durante su operación han generado cuestionamientos sobre si esa preparación es suficiente para prevenir accidentes y responder adecuadamente ante situaciones de emergencia.
Uno de los casos más delicados ocurrió en una unidad que cubría la ruta Caribe–Las Américas, donde un pasajero resultó con lesiones graves al descender del autobús.
De acuerdo con el reporte del incidente, el operador cerró las puertas antes de que el usuario concluyera su descenso, provocando que tres dedos de una mano quedaran prensados. Tras el accidente, inspectores del Instituto de Movilidad del Estado de Quintana Roo (IMOVEQROO) acudieron al lugar para tomar conocimiento de los hechos y se activó el seguro de la unidad para cubrir la atención médica del afectado.
Más allá de la responsabilidad individual del conductor, el caso abrió una discusión sobre la aplicación de los protocolos de seguridad durante las maniobras de ascenso y descenso de pasajeros, una de las áreas que, según las autoridades, forma parte de la capacitación impartida a los operadores del sistema.
A este hecho se suma otro incidente vial protagonizado por una unidad del MOBI, que también generó inquietud entre los usuarios al poner en evidencia la actuación del conductor durante una maniobra de circulación.
Si bien ambos casos continúan bajo revisión, han reavivado el debate sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión y evaluación permanente del personal encargado de operar las nuevas unidades.
La ley obliga a prevenir, no solo a responder
El Reglamento de la Ley de Movilidad del Estado de Quintana Roo establece que el servicio de transporte público debe contar con un seguro que cubra los gastos médicos de los pasajeros en caso de sufrir lesiones durante la prestación del servicio.
No obstante, especialistas en movilidad coinciden en que la existencia de un seguro representa un mecanismo de reparación del daño, pero no sustituye la obligación de prevenir accidentes mediante capacitación continua, protocolos operativos y supervisión constante.
En ese sentido, el IMOVEQROO también tiene la responsabilidad de verificar que los concesionarios y operadores cumplan con las condiciones de seguridad previstas en la legislación vigente y, cuando existan posibles incumplimientos, iniciar los procedimientos administrativos correspondientes.
De hecho, en otros casos relacionados con el transporte público, el propio Instituto ha informado sobre la apertura de investigaciones y sanciones administrativas cuando detecta irregularidades en la prestación del servicio.
Transparencia y evaluación, pendientes
Los incidentes registrados no necesariamente desacreditan el proyecto de modernización del transporte urbano en Chetumal, pero sí evidencian la importancia de que la capacitación anunciada se traduzca en procedimientos efectivos para proteger a los usuarios.
Para quienes utilizan diariamente el sistema MOBI, la prioridad no solo es contar con unidades nuevas, sino tener la certeza de que cada operador está preparado para actuar conforme a los estándares de seguridad ofrecidos por las autoridades estatales.
Mientras no se den a conocer públicamente los resultados de las investigaciones sobre estos accidentes, así como las medidas correctivas implementadas para evitar su repetición, persistirá la interrogante sobre si se trata de errores humanos aislados o de áreas de oportunidad en la capacitación, supervisión y operación del nuevo sistema de transporte urbano de Chetumal.






















