Profesor jubilado afirma que enfrenta obstáculos diarios por la ausencia de infraestructura incluyente y la falta de cultura vial; pide acciones urgentes a las autoridades
JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo.— La falta de infraestructura accesible y de cultura vial continúa representando un obstáculo para las personas con discapacidad en José María Morelos, donde desplazarse por la vía pública implica enfrentar barreras físicas, riesgos y, en algunos casos, actos de discriminación, denunció el profesor jubilado Tirso Uc Gamboa.
El docente, quien utiliza una silla de ruedas eléctrica tras sufrir una amputación, señaló que la movilidad en el municipio se ha convertido en un reto cotidiano debido a la falta de condiciones adecuadas para transitar y a la escasa sensibilidad de algunos automovilistas y autoridades.
Uc Gamboa aseguró que, en diversas ocasiones, elementos de Tránsito no facilitan el paso de personas con discapacidad y les exigen cumplir los mismos procedimientos que a un automovilista, sin considerar las limitaciones físicas ni las condiciones climáticas a las que permanecen expuestos mientras esperan.
Asimismo, denunció que con frecuencia conductores de motocicletas, tricimotos y automóviles lo presionan para avanzar con mayor rapidez, le hacen reclamos e incluso lo insultan, pese a que la velocidad de desplazamiento de una silla de ruedas está determinada por sus características técnicas.
El profesor atribuyó esta problemática a la falta de educación y conciencia vial, así como a la insuficiente capacitación de quienes obtienen una licencia de conducir, situación que, afirmó, propicia conductas discriminatorias hacia las personas con discapacidad.
A las dificultades derivadas del comportamiento de algunos conductores se suma la falta de infraestructura urbana accesible. El entrevistado explicó que en las esquinas del parque principal existen zanjas y desniveles que impiden el paso seguro de las sillas de ruedas, provocando que las llantas queden atoradas y obligando a depender de terceros para continuar el recorrido.
Incluso relató que recientemente estuvo a punto de caer al intentar ingresar al parque debido a las malas condiciones de acceso.
Ante esta situación, hizo un llamado a las autoridades municipales para implementar acciones que garanticen una movilidad incluyente, como la instalación de rejillas, rampas y adecuaciones en banquetas y cruces peatonales.
El profesor subrayó que la accesibilidad no debe considerarse un privilegio, sino un derecho de todas las personas, por lo que pidió atender las necesidades de quienes viven con alguna discapacidad y enfrentan diariamente barreras físicas y sociales para desplazarse por el municipio.






















