TULUM, Quintana Roo.— La desaceleración económica que enfrenta Tulum continúa reflejándose en el cierre de establecimientos comerciales. De acuerdo con datos de la Dirección de Fiscalización del Ayuntamiento, alrededor de 70 negocios han bajado definitivamente sus cortinas en los últimos meses, una situación que evidencia las dificultades que atraviesa el sector productivo del municipio y que impacta tanto el empleo como la actividad económica local.
Los cierres alcanzan a establecimientos de distintos giros, incluidos algunos con varios años de operación, cuyos propietarios ya no pudieron sostener los gastos fijos ante la disminución de clientes, el incremento en los costos de operación y una prolongada temporada de bajas ventas. Empresarios del municipio han advertido que factores como el sargazo, la reducción en la afluencia turística y los elevados costos para mantener abiertos los negocios han agravado el panorama económico.
«Tuvimos que cerrar después de más de 12 años porque las ventas ya no alcanzaban para cubrir la renta, la nómina y los servicios. Aguantamos lo más que pudimos, pero llegó un momento en que seguir abiertos significaba perder más dinero cada día», relató Miguel Hernández, expropietario de un restaurante del centro de Tulum.
El cierre de establecimientos también ha repercutido en decenas de trabajadores que perdieron su fuente de ingresos. Comerciantes señalan que la situación no distingue entre pequeños negocios familiares y empresas con años de trayectoria, ya que la reducción del consumo ha provocado un efecto en cadena que alcanza a proveedores, prestadores de servicios y comercios establecidos tanto en el centro como en la zona turística del municipio.
Laura Méndez, quien operaba una tienda de artesanías, explicó que tomó la decisión de cerrar luego de varios meses con ingresos insuficientes. «Cada mes era más difícil cubrir los gastos. Esperábamos una recuperación en vacaciones, pero nunca llegó. Al final tuvimos que entregar el local porque ya no era posible sostener el negocio», comentó.
Aunque algunos empresarios mantienen la esperanza de una recuperación durante los próximos meses, consideran necesario implementar medidas que impulsen la economía local y otorguen facilidades a los comercios para evitar que continúen los cierres. Mientras tanto, los datos de Fiscalización reflejan que cerca de 70 establecimientos han dejado de operar, un escenario que preocupa al sector empresarial por el impacto que tiene en la generación de empleo y en la dinámica económica de Tulum.























