Por Javier Chan
Felipe Carrillo Puerto.- En la década de los años 20, la actividad chiclera fue uno de los detonantes más importantes paraba el desarrollo económico de las familias mayas, sin embargo, la caída del precio en los mercados internacionales y la competencia por las gomas sintéticas llevaron a los ejidos a un debacle que frenó en gran medida su producción ante las escasas oportunidades de comercialización.
Así lo dio a conocer, Mario Chan Collí, cronista vitalicio de Felipe Carrillo Puerto, quien recordó que para la comercialización del chicle, mucha gente indígena de la zona maya de varias zonas del entonces Territorio de Quintana Roo, se internaban en la selva por varias semanas para montear (localizar) los arboles de chicle y aprovecharlas al máximo, cocinarla y hacer marquetas de goma que llegarían más tarde en una cooperativa que aún existe en esta ciudad.
El historiador señaló que según los datos que se tienen fue el entonces ex presidente, Antonio López de Santa Anna, el precursor de la explotación e industrialización del chicle y con el tiempo, el látex se constituyó en la base de la economía del Territorio de Quintana Roo y en las que muchas familias dependían económicamente.
Resalto que en la actualidad, en la zona maya del municipio de Felipe Carrillo Puerto, son pocos chicleros que aún se dedican a la extracción de la resina del árbol de chicozapote y en el Consorcio Corporativo de Productores y Exportadores de Forestaría, ubicada en la avenida Benito Juarez y calle 66 en el centro de la ciudad solo unos cuantos entregan el producto.
Expresó que aunque el chicle de Quintana Roo, decayó mucho en su producción, en el 2001 se presentó por primera ocasión en Europa; mientras que para el 2007 y 2008 participaron en una exposición en la Fiofach, una de las ferias internacionales más grande de productos orgánicos, en la que participan negocios de todo el mundo.
Dio a conocer que por décadas se vendió el chicle natural, básicamente a Japón, después la goma base y lo que terminó por cerrar casi por completo su producción fue el paso del huracán “Dean”, en agosto de 2007 que provoco el descenso de la producción del látex; descendió al pasar de entre 180 a 200 toneladas por temporada a sólo 40 toneladas en el ciclo 2007-2008, producción que fue comercializada solamente en Japón.
Concluyo diciendo que en la casa de la crónica de Felipe Carrillo Puerto existen fotografías y datos histórico, utensilios entre otros implementos de la época y que se utilizaba sobre esta importante actividad que tuvo su auge en la zona maya del estado de Quintana Roo y que ahora poco se va perdiendo ya que muy pocas personas se dedican a ello por la falta de mercado.





















