Valladolid.- De un merecido convivio navideño disfrutaron trabajadores de la educación, como parte del cierre de un año intenso de trabajo que realizaron en pro de la educación.
Después de poner alma, vida y corazón a lo largo de casi 365 días en su encomienda, contribuyendo en la formación educativa de niños y niñas y en el desarrollo y progreso de las comunidades, el sector educativo se tomó unos momentos para convivir y revivir anécdotas.
Se recuerda los desafíos que han tenido que enfrentar los trabajadores de la educación ante la llegada de la pandemia, teniendo que adaptarse a las circunstancias con la utilización de las diferentes plataformas digitales, poniendo en primer lugar la formación educativa de los estudiantes y dando cuenta de la vocación de servicio que les caracteriza.
Seguramente la sociedad estará muy agradecida por la labor y entereza que han demostrado ante la adversidad. Enhorabuena, y que disfruten de unas merecidas vacaciones.





















