Una experiencia fascinante que ahora solo queda en el recuerdo

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Valladolid.- Dicen que recordar es volver a vivir, y eso lo saben muy bien quienes a diario, de vez en cuando o por casualidad transitan cerca de las rieles del tren, en Valladolid.

No se olvida para muchos aquella alegría que causaba, cuando los papás decían que al día siguiente viajarían en tren, aunque sea por cuestiones de trabajo, pues la experiencia de viajar en la ahora reliquia era indescriptible, simplemente fascinante.

Muchos ni siquiera podían conciliar el sueño esperando la hora de ir a la estación, por la madrugada. Para un niño, en esos tiempos, era la mejor experiencia que se tenía.

Aunque ahora solo queda en el recuerdo, las rieles todavía son usadas por trenes de carga que en ocasiones se les puede apreciar pasar por el tradicional sonido que emite la locomotora para avisar de su llegada.

Sin duda, una experiencia que las nuevas generaciones no podrán vivir, a menos de que el muy comentado tren maya se haga realidad algún día.