Josué Daniel Sosa Escalante sufrió una fractura de fémur y tuvo que ser operado en Mérida; asegura que el conductor involucrado ofreció hacerse cargo de los gastos, pero su familia continúa pagando los préstamos adquiridos para cubrir la intervención.
JOSÉ MARÍA MORELOS, Quintana Roo.— A casi seis meses de sufrir una fractura de fémur en un accidente de tránsito, Josué Daniel Sosa Escalante no solamente continúa enfrentando las secuelas físicas del percance: su familia todavía paga las deudas contraídas para financiar una cirugía que costó aproximadamente 55 mil pesos.
El joven relató que el accidente ocurrió cuando circulaba frente al CBTA, durante el horario de ingreso de estudiantes al plantel.
De acuerdo con su versión, un vehículo conducido por el maestro Robert Eduardo Nigmay realizó una maniobra de vuelta en “U” y, cuando intentó esquivarlo, terminó impactándose contra la unidad.
A consecuencia del choque, Josué sufrió una fractura de fémur y fue trasladado inicialmente al Hospital de José María Morelos, donde recibió la primera atención y se confirmó la gravedad de la lesión.
La familia enfrentó entonces otra dificultad: conseguir que fuera intervenido quirúrgicamente.
Ante la posibilidad de que la operación se retrasara por falta de espacio en otros hospitales, sus familiares decidieron trasladarlo a Mérida, Yucatán, donde finalmente fue operado el 13 de marzo en la Cruz Roja.
La familia tuvo que endeudarse
La cirugía, el clavo utilizado para estabilizar el fémur, materiales quirúrgicos y los días de hospitalización representaron un desembolso aproximado de 55 mil pesos.
Para conseguir el dinero, familiares y personas cercanas realizaron aportaciones, pero al resultar insuficientes tuvieron que recurrir a préstamos.
Casi seis meses después, esas deudas todavía continúan pagándose.
Josué aseguró que, después del accidente, el maestro involucrado acudió al hospital y entregó 5 mil pesos a su madre.
Según el testimonio del joven, en ese momento también habría manifestado su disposición de cubrir los gastos médicos, medicamentos y daños ocasionados a la motocicleta.
Sin embargo, Josué sostiene que posteriormente dejó de obtener respuesta y que el compromiso que asegura fue realizado después del accidente no se concretó.
Los señalamientos sobre la mecánica del accidente y el supuesto compromiso de pago corresponden a la versión proporcionada por Josué Daniel Sosa Escalante. Para establecer responsabilidades legales sería necesario conocer el peritaje de tránsito, la carpeta correspondiente y, en su caso, la postura de la otra persona involucrada.
Reclama que se asuma la responsabilidad
Para el joven, el reclamo ya no se limita a lo ocurrido durante el accidente, sino a las consecuencias económicas que permanecen meses después.
Su familia tomó la decisión de buscar atención fuera del municipio ante el temor de que una espera prolongada complicara la fractura. Esa decisión permitió realizar la cirugía, pero también dejó una deuda que todavía afecta la economía familiar.
Josué pide ahora que se cumpla con la responsabilidad que, afirma, fue asumida inicialmente y que se atiendan los gastos derivados del percance.
A casi medio año del accidente, la fractura fue atendida, pero la cuenta sigue abierta: mientras Josué continúa recuperándose de las secuelas físicas, su familia todavía paga el costo económico de la cirugía que necesitó para reparar el fémur.





















