Chetumal.- El Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional (PAN) tiene señalados como focos rojos a los Estados de Campeche, Chiapas y Quintana Roo, debido al descalabro que sufrió el blanquiazul en estas Entidades en las pasadas elecciones federales donde se eligieron a diputados federales, alcaldes y gobernadores; aseguró, Mario Rivero Leal, Consejero Nacional del PAN, quien mencionó que es por ello que urge renovar las dirigencias estatales.
Entrevistado a su llegada de la ciudad de México después de asistir a una reunión entre dirigentes y consejeros nacionales del PAN, aseguró que analizaron fallas que tuvieron en el pasado proceso electoral en donde resultaron gravemente afectado por la pugna interna que existe, además de los compadrazgos y amiguismos que se hicieron para postular a gentes desconocidas por la militancia.
En este orden mencionó que es por ello que ya salieron dos contendientes para suplir a Gustavo Madero Muñoz en la dirigencia nacional del PAN, donde destacan los nombres de Ricardo Anaya Cortés y Javier Corral Jurado, quienes próximamente designaran a sus coordinadores de campaña en los 32 Estados de la República Mexicana para conseguir las 40 mil firmas que se requieren y ganar las elecciones.
En la reunión plenaria del PAN se estableció que existe un divisionismo total entre dirigentes estatales que han tratado de imponer su ley, dividiendo al partido como es el caso de Quintana Roo con su actual dirigente Eduardo Martínez Arcila, quien con su mal proceder prácticamente llevó a la debacle al blanquiazul al tratar de imponer a sus incondicionales, los cuales no dieron los resultados esperados, por lo que se espera su renuncia y nombrar a su sucesor el próximo mes de Septiembre del año en curso.
Finalmente el entrevistado detalló que si bien es cierto que el PAN fue vencido de manera contundente en los Estados de Campeche, Chiapas y Quintana Roo, se debió a la mala actuación de sus dirigentes estatales apoyados por la Dirigencia Nacional que deberán ser removidos en tiempo y forma para recuperar la confianza del electorado con miras a las elecciones locales del 2016.






















