Las declaraciones hechas el día de ayer por el secretario de Educación y Cultura de Quintana Roo, José Alberto Alonso Ovando, confirman el fin de una era de insultantes privilegios a los achichincles y demás cercanos al titular de la dependencia, que durante décadas gozaron de partidas dobles que en suma hablan de cantidades que circundan en los 100 mil pesos como compensación.
Y es que por el simple hecho de ser, o haber sido allegados a los secretarios en turno, algunos de los que conforman el personal administrativo ganaban más que aquellos maestros que todos los días se juegan el todo por el todo en las aulas a cambio de la educación de nuestros hijos; incluso sueldos comparados con los del propio titular de la SEyC, lo cual les permitía darse vida de reyes gracias al bien remunerado trabajo de asistentes y/o achichincles.
Alonso Ovando, dio a conocer que a partir de enero del 2015, cuando entre en vigor lo establecido en la Reforma Educativa, y la Federación se haga cargo del pago de la nómina del personal de la Secretaría de Educación y Cultura a través del nuevo Fondo de Aportaciones de Nómina Educativa y Gasto Operativo (Fone), el personal administrativo de dicha dependencia perderá las prestaciones discrecionales “DT” y “Diferencial Fijo.
Y es que el propio Secretario, reconoció abiertamente que a la fecha existen empleados de la SEyC que reciben hasta 100 mil pesos mensuales como estímulo, “al ser o haber sido allegados a los respectivos titulares de la dependencia”.
Algo que a decir de sus declaraciones no comparte, pues detalló que a través del Fone la Secretaría de Educación Pública se hará cargo del pago de la nómina de maestros y administrativos a fin de tener al interior de las dependencias estatales del sector educativo, “un mayor control de los recursos y en este proceso tendrán que desaparecer privilegios que actualmente gozan algunos funcionarios”, y así -a partir de la primera quincena de enero de 2015- desaparecerán los conceptos ‘DT y Diferencial Fijo’, “compensaciones que por años se han pagado de manera discrecional”.
Cabe destacar que, a decir de Alonso Ovando, con estas medidas el Gobierno del Estado tendrá una oxigenación en sus finanzas, ya que de entrada dejará de erogar una cantidad que circunda en los mil millones de pesos destinados a la nómina del personal –maestros, docentes y administrativos- de la SEyC, incluidas dichas prestaciones discrecionales que carecían de sustento.
En su opinión, el titular de la Secretaría de Educación y Cultura dijo ayer: “En el caso de los administrativos, habían dos prestaciones discrecionales que estamos viendo nos las puedan respetar, pero yo lo veo difícil porque no tienen sustento. Primero es una compensación que le llaman DT, que es una compensación discrecional que dependía del secretario en turno y que se podía usar bien o mal usar, y por eso no tiene fundamento, y la otra es un diferencial fijo”.
En conclusión, esto pone fin también a la corrupción que imperaba al interior del sector educativo de Quintana Roo, y que por años había sido alimentada a cambio de prebendas políticas, y que sin duda con la llegada del 2015 pasarán a la historia para desgracia de chacales y vivales que en la costumbre de una vida cómoda y desahogada, colgaban la hamaca del erario, gracias a sus nexos y cercanías con los secretarios en turno.






















