Chetumal.- En su ambición desmedida por lograr una diputación local o la candidatura a la presidencia municipal de Othón P. Blanco, la ex diputada federal, Lizbeth Gamboa Song no solamente ha ganado el repudio de la población con sus falsos “baños de pueblo”, sino también de la gente que milita en el PRI, la cual no la soporta más por sus aires de grandeza y soberbia al pensar que todos le deben rendir pleitesía.
Una de las tantas pruebas de este comportamiento soberbio que solamente le dejan ver el “cobre” que trae dentro es lo sucedido la tarde del miércoles en la sede del Sutage en Chetumal, donde la China Gamboa nuevamente hizo alarde de prepotencia al regañar a los organizadores por la falta de unos tacos para la gente que dice acudió a apoyarla cuando la verdadera figura allí presente era otra.
Lizbeth Gamboa, sin medir que estaba en casa ajena, trató de llevar agua a su molino y querer figurar cerca del precandidato a la gubernatura, Mauricio Góngora, cuando meses atrás era la íntima amiga del diputado federal, José Luis Toledo Medina.
Como era de esperarse, la gente que estuvo presente y que presenció tan bochornoso comportamiento que como animal muriéndose de hambre exigía tacos para ella y su gente o de lo contrario amenazó con retirarse del lugar; como si esto causará afectación alguna.
No cabe duda que la coordinadora de activismo político del PRI en el Distrito XV, necesita unas clases de política y buenos modales porque con eso de presumir que nació en cuna de seda y posee una educación muy superior a los demás, deja mucho que desear con su comportamiento grosero y altanero; digo a nadie le gustaría que le griten en su propia casa.





















