La capital quintanarroense registró una disminución de 4.46 por ciento entre 2010 y 2020; pese a la reducción, adolescentes y jóvenes mantienen un peso importante dentro de su estructura demográfica.
CHETUMAL, Quintana Roo.— Mientras los principales polos turísticos del norte de Quintana Roo experimentaron una expansión demográfica durante la última década censal, la capital del estado siguió una dirección distinta, al registrar una reducción de 4.46 por ciento en su población entre 2010 y 2020.
De acuerdo con los datos señalados del Censo de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la población considerada para Chetumal alcanzó 233 mil 648 habitantes, mostrando un comportamiento contrario al crecimiento observado en otras zonas de Quintana Roo.
La composición por sexo mantiene prácticamente un equilibrio.
Las mujeres representan 50.7 por ciento de la población, equivalente a 118 mil 552 habitantes, mientras los hombres concentran el 49.3 por ciento, con 115 mil 96.
Jóvenes concentran una cuarta parte de la población
A pesar de la reducción general, la estructura demográfica conserva un componente joven importante.
Los habitantes de entre 10 y 24 años representan 25.1 por ciento del total, es decir, aproximadamente una cuarta parte de la población.
El dato resulta relevante para la planeación de políticas públicas relacionadas con educación, empleo, vivienda y oportunidades profesionales, particularmente ante el desafío de conservar a las nuevas generaciones en la capital.
La disponibilidad de empleos y oportunidades de desarrollo puede convertirse en uno de los factores determinantes para evitar que jóvenes formados en Chetumal migren hacia otras ciudades.
Dos velocidades demográficas en Quintana Roo
El comportamiento de la capital contrasta con la dinámica registrada en el norte del estado, donde el desarrollo turístico, inmobiliario y de servicios ha funcionado como un importante polo de atracción poblacional.
Cancún y Playa del Carmen, entre otras ciudades, han concentrado durante las últimas décadas una parte significativa de la migración que recibe Quintana Roo.
En Chetumal, en cambio, el comportamiento demográfico plantea interrogantes sobre su capacidad para retener población y generar oportunidades económicas suficientes para competir con los polos turísticos del norte.
Especialistas en estudios regionales relacionan este comportamiento con factores como la migración interna hacia lugares con mayor dinamismo económico y la reorganización de asentamientos periurbanos.
En este escenario, la atracción de inversiones, generación de empleos y retención del talento joven aparecen entre los principales desafíos para modificar la tendencia.
La diferencia demográfica refleja así una de las principales brechas internas de Quintana Roo: mientras el norte turístico continúa atrayendo población, la capital enfrenta el reto de evitar que sus habitantes busquen oportunidades fuera de Chetumal.






















