Por Javier chan
Felipe Carrillo Puerto.- Con la intención de mejorar los ingresos para las familias de la zona maya, productores de pitahaya buscan duplicar el área destinada para la siembra de fruta exótica, para lo cual buscan ser incluidos en programas de apoyo para el fortalecimiento de la actividad a través de insumos e infraestructura para la captación del fruto.
Así lo dio a conocer el señor Víctor Che Che integrante de la Sociedad Productora de Pitahaya que está conformado por más de 200 trabajadores del campo de comunidades mayas como Chumpón, Tac-Chivo, Tihosuco y Cancepchén.
En este sentido, el entrevistado destacó que actualmente cuentan con un total cercano a las 500 hectáreas para la producción de la fruta exótica que tiene un amplio mercado para su comercialización y que representa un importante ingreso para las familias que dependen de esta actividad.
Don Víctor resaltó que las comunidades que forman parte de esta agrupación se encuentran situadas en zonas rocosas que no permiten la producción de maíz u otras semillas, sin embargo la zona es ideal para la producción de Pitahaya, por lo que buscan aprovechar esta condición para duplicar el área destinada a esta actividad y con ello también duplicar los ingresos económicos.
Explicó que además de otras 500 hectáreas de siembra urge infraestructura para el almacenamiento de las cosechas, toda vez que han optado no participar en el centro de acopio de Chun Yah debido a que les compran el producto a un precio inferior al real.
Víctor Che resaltó que han realizaron un proyecto en el que se justifica la solicitud de 7 millones de pesos para la adquisición de insumos como fertilizantes y plaguicidas orgánicos, así como sistema de riego e infraestructura de apoyo para mejorar la producción de la fruta exótica, por lo que buscarían un acercamiento con el Gobernador del Estado, Carlos Joaquín González a fin de que los canalice ante las dependencias adecuadas.
Finalmente el entrevistado recordó que la producción de Pitahaya es una actividad que representa un detonante económico de las familias que habitan en las comunidades mayas ubicadas en la conocida “Ruta de los Chunes”, donde se ha consolidado la actividad aunque faltan mejores canales para la comercialización, toda vez que ante los precios bajos que les exige el centro de acopio para su exportación, han buscado vender la producción a intermediarios aunque sea para el mercado regional.





















