Resultan decepcionantes como en las organizaciones públicas y privadas los conflictos de interés —entre quienes arriban al poder—desgastan y derrumban la honorabilidad y el prestigio de las instituciones que en su momento dicen representar hasta acabar con estas.
Se ha vuelto recurrente la férrea disputa de grupos ambiciosos por alcanzar el poder, a sabiendas que, de lograrlo, les espera el disfrute a plenitud de las mieles que de ella emanan. Despreciables y arraigadas prácticas como sangrar el presupuesto de una institución o explotar al máximo el patrimonio y el bien ajeno a beneficio particular, ha sido la constante de representantes o directivos que más que velar por los intereses de sus agremiados traicionan la confianza por las que fueron electos. Por otro lado, hacer uso de una posición para conseguir prebendas y beneficios económicos, ha sido atractivo para personajes con etiquetas oportunistas y de gandallas.
Hoy en CMIC se vive una historia idéntica; el guión: la falsedad, la traición y el ventajismo. Desde la Tesorería de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Delegación Quintana Roo, Josué Osmany Palomo Hoil, ha puesto en práctica argucias y manejos a modo que le han permitido obtener regalías a través de la posición que actualmente ostenta, así como un control absoluto del terreno administrativo y financiero de la institución que representa a los constructores en el Estado.
Mañosamente el tesorero de la CMIC se ha atribuido la prestación de servicios anteriormente establecidos por contrato con otras empresas los cuales eran clientes de la Cámara, con la finalidad de favorecer a los negocios que él tiene en común y en sociedad junto con otros empresarios, mismas que forman parte de una asociación empresarial denominada “Grupo Comerqroo S. de R.L. de C.V., las cuales se dedican al comercio al por mayor de mobiliario, equipo, accesorios de cómputo y la prestación de diversos servicios. Además, esta unión de empresarios locales se desarrolla en servicios automotrices, consultoría fiscal, comercios, servicios jurídicos, de construcción, entre otros.
Por ejemplo, Josué Osmany Palomo Hoil, desde su arribo a la tesorería de la CMIC ha otorgado las facilidades directas a “Automotriz Midas” –empresa asociada- la cual brinda los servicios a todo el parque vehicular del organismo empresarial; por otro lado beneficia a “Protics” quien actualmente se encuentra a cargo de todo el soporte tecnológico de dicha institución, favoreciendo por todos lados a sus socios incondicionales.
Este directivo de la CMIC ha asumido una actitud “ganguero” y “comesolo” aprovechándose de su cargo para conseguir ganancias a su favor y de círculo cercano, además, ha emprendido un autoritarismo hacia el personal administrativo de la institución manipulandolos a su conveniencia y a sus intereses, haciendo lo propio del mismo modo con el manejo financiero.
A voces que corren por pasillos de la CMIC, se sabe que Josué Palomo desea a dirigir a la agrupación, sin embargo, sus malas prácticas empantanan sus aspiraciones, perdiendo legitimidad con sus designios que flagrantemente obedecen a otros intereses. Él actualmente impulsa a su cónyuge de nombre Ileana Tun Campos, quien ahora ocupa el cargo de Secretaria General de la CANACO-SERVyTUR Chetumal, al parecer buscando posiciones que les ayuden a satisfacer ambiciones y hacer uso del tráfico de influencias para saciar intereses muy distintos a los colectivos u organizacionales.
Josué Osmany Palomo Hoil, representa el fiel retrato de la traición y la deslealtad, le explicamos por qué, amable lector. En el año 2007, la CMIC a nivel nacional sufrió un desprendimiento de un considerable porcentaje de sus asociados a lo largo de toda la República Mexicana, cansados de las imposiciones, abusos, falta de honestidad y del señorío de un grupo de empresarios que en sus procesos de elección imponen y controlan con artimañas a los directivos en las delegaciones establecidas en los Estados. Por ello, se creó la Asociación Mexicana de la Industria de la Construcción (AMIC), una sociedad civil con objetivos, fines e intereses similares a la CMIC, convirtiéndose en el «enemigo» y adversario número uno del organismo camaral. Tan es así que incluso se sabe que la AMIC ha ido creciendo y posicionándose a nivel nacional y en las representaciones delegacionales, sumando a más empresas y restándole gran cantidad de socios a la CMIC; en Quintana Roo, dicha asociación apuntala su presencia y se ha convertido en opción primordial de quienes pertenecen a la industria de la Construcción.

Por ello, en su afán de jugar con las «dos caras de la moneda«, Josué Osmany Palomo Hoil, poco antes de ostentar uno de los cargos más importantes dentro del Comité Directivo de la CMIC Quintana Roo, la tesorería, en 2019 se inscribió a la AMIC a una empresa en sociedad con Sabrina Sala Ramírez mediante la empresa SARAPAHO (-SARA- por SAbrina RAmírez y -PAHO- por PAlomo HOil), quien en su oportunidad desempeñó funciones como representante de la AMIC en la apertura de un proceso de licitación en la Secretaría de Obras Públicas (SEOP), tal como se puede constatar en la copia de un documento que obra en poder de este medio de información, siendo poco ético y traicionando los principios de la agrupación que actualmente representa. Bien dicen que no se puede estar con Dios y con el diablo al mismo tiempo.
Esta situación es grave pues este acto viola los lineamientos de la Comisión de Honor y Justicia, la cual debería proceder inmediatamente desde CMIC nacional mediante una investigación y consecuentemente la remoción del cargo de tesorero, así como la expulsión de Josué Osmany Palomo Hoil como afiliado a la CMIC, debido a que evidentemente infringe los Estatutos Rectores y el Código de Ética que rige y regula el actuar empresarial de los constructores inscritos a la organización.
Así se viven las traiciones y deslealtades desde la máxima cúpula cámara de constructores en la Entidad. Es un hecho que todo se mueve por interés y egoísmo, buscando beneficios personales a toda costa mientras se conserven en la encomienda, aunque el precio y dentro de las formas se tenga que joder a sus propios representados que les dieron el empujoncito para tener poder.
Y lo que aún está por verse…continuará…





















