Valladolid.- La ilusión de participar nuevamente como cada año en el desfile le habría sido arrebatada, de no ser porque alguien llegó para arroparlo y evitarlo.
Se trata de Francisco Rosado, mejor conocido como “chino”, persona que padece de síndrome de dow, muy conocida entre la sociedad, que no solo le gusta admirar el paso de los contingentes durante los desfiles, sino integrarse por un rato a ellos.
Este año (16 de septiembre) no pudo ser la excepción, pero su ilusión a punto estuvo de ser arrebatada, cuando al querer integrarse al contingente que pasaba, en ese momento el del Instituto Tecnológico Superior de Valladolid, alguien del público salió e intentó sacarlo.
Los segundos de angustia y desesperación para “Chino” desaparecieron, cuando entre la columna salió el director del tecnológico, Mario Aguilar Díaz, para abrazarlo, arroparlo e invitarlo a marchar junto a él y luego para encabezar a la institución de nivel superior.
Las muestras de agradecimiento y reconocimiento por parte de la gente no se hicieron esperar durante el momento y posteriormente en las redes sociales para el director del Itsva, Mario Aguilar, por la humildad, respeto y amor demostrado ante la situación y el mal momento que pasó “Chino”.
Viviendo actualmente en un mundo plagado de odio, violencia y discriminación, este tipo de noticias sin duda mantienen la esperanza de que todavía existen personas buenas y con valores.
Al respecto, Aguilar Díaz, se limitó a comentar que no hace falta ser estudiante para formar parte del tecnológico de Valladolid. “Simplemente es cuestión de querer formar parte de ella”, acotó.





















