TULUM, Quintana Roo.— Empresarios, artesanos y representantes de organizaciones ciudadanas promueven una propuesta para que vuelva a operar el tradicional trenecito turístico que durante años conectó la zona comercial de Tulum con la zona arqueológica, al considerar que su ausencia ha impactado la movilidad de los visitantes y la actividad económica de decenas de negocios locales.
La iniciativa surge en medio de los cambios generados por la puesta en funcionamiento del Parque del Jaguar, proyecto que modificó los accesos al principal atractivo turístico del municipio y transformó la dinámica de traslado de los visitantes hacia la zona arqueológica.
De acuerdo con integrantes de diversos sectores productivos, la falta de una conexión directa entre el área comercial y el nuevo esquema de acceso ha provocado una disminución en el flujo de turistas hacia restaurantes, plazas comerciales, tiendas de artesanías y otros establecimientos ubicados en el corredor turístico.
La empresaria Valeria Blanco señaló que el trenecito turístico representaba mucho más que una alternativa de transporte, ya que se había convertido en uno de los elementos emblemáticos del destino y facilitaba la movilidad de miles de visitantes.
“La pérdida del trenecito fue un golpe grande porque era algo muy representativo de Tulum. Además ayudaba mucho a los adultos mayores, a las personas con capacidades especiales y a quienes viven con alguna discapacidad para llegar hasta la zona arqueológica”, expresó.
Blanco recordó que durante las primeras etapas de planeación del Parque del Jaguar se planteó la posibilidad de implementar un sistema de transporte mediante carritos de golf que permitiera conectar la zona comercial con el área arqueológica. Sin embargo, la propuesta no se concretó y actualmente no existe una alternativa similar que facilite el traslado entre ambos puntos.
La propuesta de reinstalar el trenecito cuenta con el respaldo de artesanos, empresarios e integrantes del colectivo Playas Libres, quienes consideran que su regreso podría contribuir a fortalecer la movilidad turística, mejorar la experiencia de los visitantes y recuperar parte de la derrama económica que anteriormente beneficiaba a los comercios locales.
Los promotores de la iniciativa aclaran que su planteamiento no busca cuestionar la operación del Parque del Jaguar, sino encontrar mecanismos que permitan una mejor integración entre la infraestructura federal y la actividad económica de la comunidad.
Consideran que una conexión eficiente entre la zona arqueológica y el área comercial permitiría distribuir de manera más equilibrada los beneficios del turismo, favoreciendo tanto a visitantes como a prestadores de servicios y pequeños comerciantes que dependen de la afluencia turística.
Mientras tanto, la propuesta continúa sumando apoyos entre distintos sectores de Tulum, que ven en el regreso del trenecito una alternativa para fortalecer la movilidad y contribuir a la recuperación económica de uno de los corredores turísticos más importantes del municipio.






















