Por Malixpek

Mientras Quintana Roo se encuentra en la etapa más alta de la pandemia, acercándose a los 5 mil casos positivos; cuando Chetumal, del semáforo epidemiológico local del color Naranja se regresó al Rojo y a la cuarentena; cuando los hospitales de todo el Estado se han colapsado, los quintanarroenses nos preguntamos: ¿Dónde está la secretaria estatal de Salud?

Desde el inicio de la emergencia sanitaria, cuando a nivel nacional el Gobierno Federal instaló un órgano máximo de autoridad para atender la pandemia, y emitió líneas generales para que atiendan los Estados, Quintana Roo, erró el camino.

La estrategia sanitaria local ha fallado.

Aquí, desde el principio fue el mundo al revés. Hoy no sigue igual, está peor.

Cuando los casos eran mínimos, se encuarentenó a los quintanarroenses. Hoy que el índice de contagio es de 1 a 7 y la cifra se acerca a 5 mil casos positivos, la reactivación económica, necesaria pero forzada, puede irse por la borda.

Los hospitales en todo el Estado están al tope. Aunque las cifras oficiales informen que no se llega aún al cien por ciento, la verdad es otra, y la han confirmado médicos y personal médico de los propios hospitales.

No hay camas, no hay personal, no hay equipo para atender a los nuevos enfermos, pero lo peor, es que no hay un Plan B para atender un tema que se salió de control por la incompetencia de las autoridades.

A todo esto, y cuando Quintana Roo se cae en pedazos, cuando los panteones siguen recibiendo lamentable y desafortunadamente más personas caídas por COVID-19, el gobernador Carlos Joaquín parece estar más solo y no da pie con bola.

En esta pandemia, la SESA sólo se ha limitado a emitir escuetos reportes, con cifras alejadas de la credibilidad social.

Al menos, hace dos meses, Alejandra Aguirre Crespo, salía con sus mensajes grabados en redes sociales. Después, se desapareció de la escena pública.

¿Dónde está la Secretaria de Salud? ¿Tenemos Secretaría de Salud?

A mas de dos meses de distancia que, Alejandra Aguirre reconoció que el sistema de salud de Quintana Roo estaba colapsado y solicitó ayuda al gobierno de Nuevo León; parece que ahora se le hizo realidad a su jefe, el gobernador Carlos Joaquín.

Y ante este escenario, nadie sabe qué hacer. Y de nuevo salta la pregunta ¿Y la Secretaria de Salud?

Sin duda alguna, la pandemia del COVID-19 ha evidenciado muchas cosas, entre ellas la falta de responsabilidad de la sociedad, pero aún más peligroso, un gobierno fallido que no ha podido y no sabe al día de hoy, como sacar al maltrecho estado de este problema.

Quizá, sólo quizá, si Carlos Joaquín tuviera un@ verdader@ Secretari@ de Salud, otro gallo nos cantaría.

En tanto, a seguir la cuarentena, que ya se está convirtiendo en “semestrena”, gracias a esta incapacidad de la autoridad sanitaria local.