Por Mario Castillo Rodríguez
Xul-Ha.-Con pleno lujo de valemadrismo, la delegada priista de esta comunidad, Esther Pantoja Muñoz, convirtió su domicilio en «casa amiga» de su partido para repartir las acostumbradas «tortas y refrescos» a los votantes a favor del Revolucionario Institucional.
«Ella siempre se ha dado el lujo de hacer lo que le venga en gana, le vale madre lo que diga la gente porque dice que está bien parada con los de arriba y nadie le puede hacer nada», comentó un poblador que pidió guardar anonimato.
Y es que de acuerdo a las normas del INE, esta tipo de conductas dejan entrever un ejercicio democrático que violenta la ley, y que se conduce de forma deshonesta. En la imagen puede apreciarse un grupo de personas pasa a intercambiar su «democracia» por la torta y el refresco a la casa de la delegada, misma que se encuentra ubicada a escasos metros del lugar donde se encuentran las casillas electorales.





















