El Gobernador Carlos Joaquín se burló prácticamente de los grupos feministas y quintanarroenses al nombrar la tarde de este miércoles como encargado de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública a Lucio Hernández Gutiérrez, quien fue traído del estado de Morelos por Alberto Capella Ibarra y se desempeñaba como subsecretario de penas y medidas.
En una clara maniobra para proteger a Alberto Capella de su comparecencia ante el congreso del Estado y de los señalamientos de la sociedad quintanarroense, Carlos Joaquín evidencio que será sólo cuestión de días para el regreso de Alberto Capella al frente de la Secretaría de Seguridad Pública, pues sólo esperan el término de las comparecencias.
Aunque el martes por la noche el Gobernador de Quintana Roo dio a conocer en un mensaje que se tomaba la decisión de separar del cargo a Alberto Capella para que, supuestamente, se investiguen los hechos ocurridos el pasado lunes por la noche en la ciudad de Cancún en donde incluso 2 reporteros habían sido baleados por la policía.
Durante la mañana de este miércoles en entrevista con Radio Fórmula, Alberto Capella dijo que esta separación es sólo para “cumplir” con las investigaciones y dejó entre ver que dentro de poco volvería al mando de la SSP, pues aseguró que fueron elementos corruptos y traidores los que aprovecharon su ausencia para disparar contra mujeres indefensas y periodistas.
Con esta acción es claro el mensaje que envía el ejecutivo en torno de burla hacía la petición de los grupos feministas para la destitución de Alberto Capella, intentado apagar el “fuego” que él mismo Gobernador inició desde hace 2 años y que hasta el momento no ha sabido o no ha querido atender.
Será el próximo mes de diciembre cuando Alberto Capella retorne a la SSP y sea Carlos Joaquín quien le dé posesión nuevamente, sin escuchar los reclamos de la sociedad que piden un cambio inmediato en materia de seguridad.





















