Por Javier Chan
Felipe Carrillo Puerto.- Golpes moderados y un tremendo susto se llevó la conductora de un automóvil particular cuando al realizar una maniobra de cambio de dirección fue impactada por un vehículo de servicio foráneo cuyo chofer intentó rebasarla en una zona de intersección de calles.
Este hecho dejó además daños materiales de consideración.
Cerca de las 11:00 horas, vecinos de la colonia Centro alertaron a los números de emergencia sobre un choque de dos vehículos en el cruzamiento de las calles 64 y 69, zona que ya es considerada como un punto de alto riesgo para automovilistas y transeúntes ante los numerosos accidentes ocurridos a lo largo de los últimos años.
Al lugar arribaron elementos de la Dirección de Tránsito Municipal para encargarse del peritaje correspondiente para el deslinde de responsabilidades, y minutos más tarde hicieron lo propio elementos de la Policía Ministerial y Peritos de la Vicefiscalía de la Zona Centro, debido a que una de las partes involucradas labora en dicha dependencia.
En el lugar se pudo observar que uno de los vehículos involucrados se trató de un automóvil de la marca Nissan, tipo Sentra, color blanco, con placas de circulación UTZ-659-A del estado de Quintana Roo, conducido por Grecia P.L., personal adscrito a la Vicefiscalía de la Zona Centro.
Esta unidad se encontraba circulando en dirección de poniente a oriente sobre la calle 69.
La conductora se disponía a incorporarse a la calle 64 para lo cual realizaría un cambio de dirección hacia su izquierda, sin embargo de manera repentina fue impactada en su costado delantero por un camión de servicio foráneo cuyo operador intentaba rebasarla.
El segundo vehículo se trató de un camión de la marca Toyota, tipo Hiace, color blanco con franja naranja, con placas de circulación 79-05-TRV de Quintana Roo, de UNTRAC conducido por Martín G.O. en dirección de poniente a oriente sobre la misma calle 69.
Del fuerte impacto, el automóvil fue proyectado por varios metros, aunque pese al golpe, la conductora resultó únicamente con lesiones leves que no ponen en riesgo su integridad física.
Al no haber un acuerdo entre ambas partes para la reparación de los daños materiales, las unidades involucradas fueron concentradas en el corralón municipal.





















