Benito Juárez, Quintana Roo. – En un evento que marca un hito en la lucha contra la delincuencia en la región Sureste de México, se llevó a cabo la Primera Sesión Ordinaria 2024 de la Zona Sureste de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia en Cancún. El Fiscal General del Estado, Raciel López Salazar, convocó a sus homólogos a redoblar esfuerzos para superar a la delincuencia y contribuir a la paz y tranquilidad de los estados de esta región.
Durante la inauguración, López Salazar enfatizó la importancia de dignificar la labor del Ministerio Público, peritos y policías, quienes juegan un papel crucial en la construcción de un modelo de procuración de justicia eficaz y justo. “El desafío aún continúa; tengamos siempre presente que ningún grupo delincuencial será más fuerte que el poder del estado”, afirmó el Fiscal General, subrayando la necesidad de una actuación decidida y sin titubeos frente a los retos actuales.
La Gobernadora del Estado, Mara Lezama, reconoció el cambio significativo en la procuración de justicia en Quintana Roo desde la llegada de Raciel López Salazar. Instó a los participantes a que los trabajos e intercambios de información resulten en acciones concretas para cumplir con las expectativas de la sociedad.
Germán Adolfo Castillo Banuet, representante de la Fiscalía General de la República (FGR), destacó la sesión como una plataforma para proponer estrategias, acciones y políticas que fortalezcan la coordinación y capacidades institucionales. “Con el compromiso de las fiscalías aquí reunidas, tomaremos acuerdos para mejorar nuestras capacidades de investigación y brindar mayores resultados a las víctimas y a la sociedad en general”, expresó Castillo Banuet.
La reunión contó con la participación de fiscales generales de Veracruz, Campeche, Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Tabasco y Yucatán, además de autoridades de la Secretaría de la Defensa Nacional, representantes de los poderes Legislativo y Judicial, del Gobierno del Estado y empresarios invitados. Este encuentro plenario se presenta como una oportunidad única para fortalecer los lazos de cooperación interinstitucional y avanzar en la consolidación de un frente unido contra la delincuencia en la región Sureste de México.






















