Por Victoria Castro Chávez
Chetumal.-A estos puntos se suma Xul-Há, comunidad que también ha aparecido en acciones y reportes relacionados con delitos contra la salud, ampliando el mapa de atención más allá de la ciudad de Bacalar y mostrando que los operativos abarcan tanto zonas urbanas como localidades y corredores carreteros.
La distribución territorial de las intervenciones permite observar una característica particular del fenómeno en Bacalar: no se encuentra limitado al centro turístico del municipio. Los reportes de la Fiscalía muestran actuaciones en colonias de la cabecera, comunidades rurales y establecimientos ubicados a lo largo de la carretera federal 307.
Limones sobresale por la magnitud del despliegue realizado en febrero, con 15 cateos simultáneos y ocho detenidos, mientras que el corredor de la carretera 307 destaca por la intervención de varios inmuebles y el aseguramiento de presuntas drogas y sistemas de videovigilancia. En la cabecera municipal, Benito Juárez y la zona Centro aparecen en acontecimientos registrados apenas durante agosto.
Sin embargo, el número de cateos o detenciones no constituye por sí solo un indicador de la cantidad de puntos de venta existentes en cada localidad ni permite establecer qué zona concentra mayor comercialización de drogas. Los datos disponibles corresponden únicamente a las acciones que la Fiscalía ha hecho públicas durante 2026.
Lo que sí permiten observar es la recurrencia territorial de los operativos.
En un municipio caracterizado por grandes distancias entre sus comunidades y atravesado de norte a sur por la carretera federal 307, las actuaciones oficiales muestran que el combate al narcomenudeo se desarrolla en diferentes frentes: desde la zona turística de Bacalar hasta comunidades y establecimientos ubicados sobre uno de los principales corredores carreteros del sur de Quintana Roo.
De mantenerse esta tendencia durante los últimos meses del año, los datos de la FGE permitirán establecer con mayor precisión si Limones, Benito Juárez, la zona Centro y el corredor de la carretera 307 continúan apareciendo de manera recurrente en los operativos o si las acciones comienzan a desplazarse hacia otras localidades.
Por ahora, el mapa que dejan los cateos y detenciones de 2026 muestra que el narcomenudeo que persiguen las autoridades en Bacalar ya no puede observarse únicamente como un fenómeno de la cabecera municipal: los operativos se extienden a comunidades y al corredor carretero que conecta al sur de Quintana Roo con la zona norte del estado.






















