El propietario, un ciudadano francés, presuntamente dejó de pagar la estancia del animal y no regresó por él; buscan primero un hogar temporal y posteriormente una adopción responsable.
TULUM, Quintana Roo.— Un perro de raza dogo de Burdeos permanece bajo resguardo de una guardería en Tulum después de que su propietario, un ciudadano de origen francés, presuntamente dejara de cubrir los gastos de manutención y no regresara por el animal.
Ante la situación, se inició una campaña para encontrar de manera urgente un hogar temporal, mientras se localiza posteriormente a una familia que pueda adoptarlo definitivamente y hacerse responsable de sus necesidades.
El caso fue difundido por Charlot Meyer, quien explicó que el ejemplar había sido llevado a una guardería por su propietario. Sin embargo, después de un periodo prolongado, el hombre habría dejado de pagar los gastos correspondientes y tampoco regresó por su mascota.
Durante ese tiempo, la persona responsable del establecimiento continuó proporcionando alimento y cuidados al perro con sus propios recursos, pero mantener esta situación de manera indefinida ya no resulta viable debido a los costos que implica atender a un ejemplar de gran tamaño.
“Necesitamos a alguien que conozca la raza o que tenga experiencia con este tipo de perros. Este perro no puede seguir en la guardería”, señaló Meyer en el llamado realizado para encontrar apoyo.
Debido a las características del dogo de Burdeos, una raza grande y de complexión robusta, se busca preferentemente a una persona con experiencia en el manejo de perros de este tamaño y que disponga del espacio y las condiciones necesarias para atenderlo adecuadamente.
Como parte del proceso de adopción, se informó que el ejemplar será esterilizado antes de ser entregado, con la intención de evitar que termine en manos de personas interesadas únicamente en utilizarlo para reproducción o comercialización.
La prioridad inmediata es encontrar un hogar temporal que permita retirar al perro de la guardería y garantizar su cuidado mientras se analiza una adopción definitiva.
Meyer pidió a habitantes de Tulum y usuarios de redes sociales compartir el caso para aumentar las posibilidades de localizar a una persona responsable, al tiempo que reconoció el apoyo de quienes han mantenido al animal pese a que su propietario presuntamente dejó de cubrir los gastos.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el problema del abandono de animales de compañía en Tulum y la responsabilidad que implica adquirir o adoptar una mascota, especialmente ejemplares de gran tamaño que requieren alimentación, espacio, atención veterinaria y cuidados permanentes.






















