La cooperativa local reportó apenas entre 400 y 500 kilos al cierre de la última floración, frente a las dos o tres toneladas obtenidas el año pasado; apicultores recurren a sus reservas mientras esperan la nueva temporada.
TULUM, Quintana Roo.— La producción de miel sufrió una fuerte caída en la comunidad de Macario Gómez, donde los apicultores cerraron la última cosecha con apenas entre 400 y 500 kilogramos, muy por debajo de las dos a tres toneladas obtenidas durante el año pasado.
La reducción representa, tomando como referencia esos rangos, una caída de entre 75 y 83 por ciento, en un escenario marcado por la menor disponibilidad de floraciones y la necesidad de utilizar las reservas acumuladas para mantener la comercialización.
Wilbert Balán Chimal, subencargado de la tienda de miel de la cooperativa de Macario Gómez, integrada por alrededor de 350 socios, explicó que la última floración terminó en junio y dejó resultados considerablemente inferiores a los de ciclos anteriores.
“El año pasado recolectamos entre dos a tres toneladas de miel. Ahora, cuando terminó la cosecha en junio, recolectamos únicamente 400 o 500 kilos; ni siquiera una tonelada”, señaló.
Actualmente, explicó, no existe una floración significativa que permita incrementar la producción. Los apicultores esperan que las condiciones comiencen a mejorar entre septiembre y octubre, cuando iniciaría un nuevo periodo de floración y las abejas tendrían nuevamente mayor disponibilidad de alimento.
Mientras llega ese momento, los productores recurren a parte de la miel almacenada para mantener abastecida la tienda y continuar generando ingresos.
El problema productivo coincide además con un comportamiento irregular de las ventas. Balán Chimal indicó que entre finales de julio y principios de agosto la comercialización llegó a registrar un incremento aproximado del 60 por ciento, pero posteriormente disminuyó entre 20 y 30 por ciento.
Actualmente, estimó que la actividad comercial se encuentra alrededor del 30 por ciento, situación que impacta directamente a los productores asociados a la cooperativa.
La expectativa para el próximo ciclo es alcanzar al menos una tonelada de miel, aunque el resultado dependerá de las condiciones naturales y, principalmente, de la disponibilidad de flores.
La apicultura constituye una actividad productiva relevante para las comunidades mayas de Tulum, por lo que una temporada con cosechas reducidas repercute directamente en los ingresos de las familias que dependen de la producción y comercialización de miel.
Por ahora, los productores de Macario Gómez enfrentan los próximos meses con sus reservas y con la esperanza puesta en la nueva floración, después de una cosecha que quedó muy lejos de los niveles alcanzados apenas un año atrás.






















