La capital de Quintana Roo supera el promedio nacional de escolaridad y mantiene una importante presencia de población con estudios profesionales, favorecida por su condición de centro administrativo y universitario del sur del estado.
Por Victoria Castro Chávez
CHETUMAL, Quintana Roo.— Chetumal avanza hacia una población con mayor preparación académica. El grado promedio de escolaridad alcanza los 10.3 años, indicador que coloca a la capital quintanarroense por encima de la media nacional y refleja el avance de sus habitantes hacia los niveles medio superior y profesional.
La evolución educativa representa uno de los principales activos de la ciudad, particularmente por su condición de capital administrativa y por concentrar instituciones de educación superior que durante décadas han formado profesionistas del sur de Quintana Roo.
De acuerdo con los datos proporcionados del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el analfabetismo se ubica alrededor del 3.5 por ciento, con mayor presencia entre población adulta mayor y habitantes de áreas rurales vinculadas territorialmente con la capital.
En contraste, entre las nuevas generaciones existe una mayor incorporación a la educación media superior y universitaria.
Chetumal concentra capital humano profesional
Una de las características que distinguen a Chetumal frente a los grandes destinos turísticos del norte de Quintana Roo es la composición de su mercado laboral.
Mientras ciudades como Cancún y Playa del Carmen tienen una fuerte demanda de trabajadores vinculados directamente con las actividades turísticas y de servicios, Chetumal concentra una estructura laboral asociada también con la administración pública, educación, servicios profesionales y actividades técnicas.
En este escenario resulta determinante la presencia de instituciones como la Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo (UQROO) y el Instituto Tecnológico de Chetumal (ITCH), además de otras universidades públicas y privadas establecidas en la capital.
La educación secundaria completa constituye una base importante dentro de la población laboral, mientras que los estudios de licenciatura mantienen una presencia relevante, favorecidos por la demanda de profesionistas en dependencias gubernamentales, escuelas y empresas de servicios.
Mujeres ganan terreno en educación superior
Otro elemento destacado es la creciente participación femenina en las aulas universitarias.
Los datos señalados de matrícula y egreso muestran un avance sostenido de las mujeres, quienes superan ligeramente a los hombres en la conclusión de estudios profesionales.
Este comportamiento representa una transformación importante en la composición del capital humano de la ciudad y amplía la presencia femenina en áreas profesionales que posteriormente alimentan el mercado laboral local.
El reto: convertir preparación en oportunidades
Sin embargo, contar con una población más preparada plantea también un desafío para Chetumal: generar suficientes empleos profesionales para retener ese capital humano.
La existencia de universidades permite formar técnicos y profesionistas, pero la capacidad de la ciudad para conservarlos dependerá de la generación de empleos especializados fuera y dentro del sector gubernamental.
El indicador de 10.3 años promedio de escolaridad muestra una ventaja que puede aprovecharse para atraer inversiones relacionadas con tecnología, servicios especializados, investigación, administración y otras actividades que requieran trabajadores con preparación académica.
En una capital que enfrenta el desafío de dinamizar su economía y retener a las nuevas generaciones, el nivel educativo de su población puede convertirse en una de sus principales fortalezas, siempre que la preparación profesional encuentre oportunidades laborales suficientes en el sur de Quintana Roo.





















