Por Herlindo Vázquez
Los asentamientos irregulares ya afectaron a especies endémicas de la región.
Si bien no están protegidos por la normatividad mexicana, permiten el equilibrio de la reserva forestal, afirmó la regidora Gabriela Santana Duarte.
Al construir viviendas con materiales ajenos al entorno, inclusive no reciclables, “los invasores” ahuyentan a diversas especies como mapaches, tejones, liebres, armadillos y hasta ocelotes, que son importantes en la cadena alimenticia.
En consecuencia se ha registro el surgimiento acelerado de fauna que pone en riesgo a la población y entorno.
Si bien la falta de patrimonio obliga a centenas de familias a invadir reservas, causan daños irreversibles.
Solamente en el Sur de Quintana Roo existen siete asentamientos irregulares que causan la problemática expuesta.





















