*Descarta la joven haberse internado contra su voluntad y lamenta la difusión mediática de su caso que ha dañado a sus amigas
Cancún. – La joven María Adela Morales Correa ofreció en la ciudad de Cancún, una conferencia de prensa para atajar la situación que impera en la supuesta internación contra su voluntad en el Instituto Nacional de Siquiatría, Ramón de la Fuente Muñiz, relevando que ha sido su propia madre, Cristina Ramírez, su principal violentadora, tan es así que existe una orden de protección para impedir su acercamiento.
En lo que puede considerarse como su retorno a Quintana Roo y en su primera aparición pública en la zona norte de la entidad, dio versión de los hechos, la cual contrasta con las declaraciones que su madre difundió ante distintos medios de comunicación y redes sociales.
María Adela aseguró que nunca estuvo secuestrada, y negó haber sido víctima de trata, afirmando que actualmente cuenta con una orden de protección debido al temor que siente por su seguridad, al explicar que ingresó voluntariamente al Instituto Nacional de Psiquiatría en la Ciudad de México, por un cuadro depresivo y pensamientos suicidas.
Narró que sus amigas se convirtieron en su red de apoyo y la acompañaron durante el proceso para buscar ayuda profesional porque llegó a la Ciudad de México con la intención de quitarse la vida y, el trabajo lo consiguió después.
Recordó que viajó a la capital del país el 16 de enero, primero para celebrar su cumpleaños, pero luego recibió respuesta de una solicitud de empleo y regresó para comenzar a trabajar como auxiliar de residencia de obra. Sin embargo, dijo que su estado emocional empeoró con el paso de las semanas, toda vez que llevaba tiempo con la ideación suicida, encontrándose muy deprimida y cansada de todo, de ahí que tenía la intención de terminar con mi vida.
Explicó que acudió primero a consulta médica y posteriormente los especialistas le recomendaron internarse debido al riesgo que representaba para sí misma, y si bien rechazó la idea por cuestiones económicas, finalmente decidió aceptar el tratamiento.
Durante la conferencia de prensa defendió al Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, que había sido señalada por su madre durante varios días, asegurando que en ningún momento fue retenida contra su voluntad y que siempre estuvo informada de cada procedimiento médico.
Asimismo, explicó que las autoridades capitalinas tenían conocimiento pleno de que su internamiento fue voluntario y que incluso la Fiscalía de la Ciudad de México acudió en diversas ocasiones para corroborar su estado físico y emocional, mediante entrevistas, fotografías y siempre consciente de todo lo que pasaba.
Reveló que, durante su estancia en el hospital, su madre promovió diversos recursos legales para intentar tener acceso a ella e incluso lograr su salida del psiquiátrico, razón por la que fue obligada a verla en tres ocasiones debido a esos procedimientos.
“La primera vez no pude expresarle nada. La segunda vez le dije directamente que ya parara, que yo no estaba secuestrada y que estaba ahí por mi voluntad, pero ella me dijo que no iba a detenerse”. En una tercera ocasión decidió ya no hablar más porque entendió que su madre no cambiaría su postura, por lo que ante el temor de que intentaran retirarla del hospital contra su voluntad, la institución y la Fiscalía capitalina organizaron un protocolo especial para permitirle salir sin que su madre interviniera en el proceso.
Lamentó que la difusión mediática del caso haya derivado en hostigamiento hacia sus amigas, rechazando categóricamente que formen parte de alguna red criminal o que la hayan llevado engañada a la Ciudad de México. Incluso aseguró que algunas de ellas tienen miedo de salir de sus casas ante las amenazas que han recibido en redes sociales.






















