Por: Imelda Hernández.
Chetumal.- Fernando Cortés de Brasdefer, investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia n(INAH) en Quintana Roo solicitó la intervención de instancias federales, estatales y municipales para ubicar a extranjeros que están comprando tierras ejidales en el sur del Estado, para saquear sitios arqueológicos que no han sido explorados por falta de presupuesto en los que la delegada del INAH Adriana Velázquez Morlet tiene intereses personales para no expropiar y estudiar estas tierras.
Explicó que después de 20 años de espera por fin el Gobierno Federal destinó 14 millones 500 mil pesos, para continuar con los trabajos de investigación en Chakanbakan ubicado en Laguna Om perteneciente al municipio de Othón P. Blanco, donde hasta el momento se tienen ubicados cinco mascarones Mayas y Olmecas de una estatura de cinco metros, además de un espacio para el juego de pelota.
Agregó que recientemente se ubicó un palacio en el que se supone que vivió el príncipe de Chakanbakan y su familia, además de su guardia de seguridad, por lo que la exploración se vuelve más interesante en las 300 hectáreas en las que se encuentra uno de los vestigios arqueológicos más importantes de la Península de Yucatán, debido a que no se descarta la posibilidad que en el lugar se puedan encontrar esqueletos y obras de interés cultural con valor económico incalculable.
Cortés de Brasdefer, indicó que lo más grave es que en estos momentos un buen número de extranjeros de diversas partes del mundo se están asentando en zonas arqueológicas del sur de Quintana Roo, donde se tienen registradas alrededor de tres mil que no han sido abiertas al público por falta de presupuesto para explorarlas, asegura que estas gentes aprovechando la necesidad de los campesinos compran tierras cerca de estos sitios para crear paraderos turísticos y saquear los lugares arqueológicos.
En este orden asegura que es urgente que el gobierno federal, estatal y municipal intervenga para evitar que se siga dando este tipo de irregularidades, debido a que sitios arqueológicos del sur de Quintana Roo están siendo saqueados impunemente ante la complacencia de las autoridades, además de lucrar con la necesidad que viven miles de familias que por años han cuidado y preservado estos sitios arqueológicos.





















