Morena presuntamente defiende las causas sociales al grado de proteger a un pervertido.
Chetumal.- A pesar de la férrea defensa que el director de la escuela primaria Ignacio Ramírez ubicada en la colonia del Bosque de Chetumal, Laurentino Estrella realizó para apoyar al maestro José Luis Acosta Martínez señalado de ver pornografía en horario de clases, incluso frente a sus estudiantes; por recomendaciones de la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Quintan Roo (Cdheqroo) fue separado de su cargo mientras culminan las investigaciones.
No obstante que este hecho ha sido manejado por las autoridades de la Secretaría de Educación y Cultura (Seyc) como “secreto de estado” para proteger al docente, no pudieron detener la molestia y sobre todo la preocupación de los padres y madres de familia de los estudiantes que tras las quejas ante la Cdheqroo, esta organismo decidió proponer que Acosta Martínez sea separado del cargo mientras que las investigaciones siguen.
Sin dar mayores detalles, el presidente de la Cdheqroo, Harley Sosa Guillén dijo que solicitaron tal acción para que las investigaciones sigan su curso y en caso de haber elementos no solamente emitirán la recomendación respectiva sino que apliquen las sanciones respectivas como parte de las facultades que ahora tiene tras las reformas legales en la materia.
Sin embargo, esta decisión no fue bien tomada por el director del plantel, Laurentino Estrella quien es conocido activista del Partido Movimiento de Regeneración Nacional al señalar de manera interna que le restaron autoridad y deberá ser atendido el caso mediante las acciones respectivas para según él evitar una injusticia.
Mientras tanto ha trascendido que pese a la defensa del director político, varios estudiantes dieron su versión de los hechos y por separado concuerdan en manifestar que el docente José Luis Acosta Martínez en repetidas ocasiones ve en su teléfono celular videos pornográficos incluso frente a sus alumnos y en repetidas ocasiones se toca los genitales durante las clases lo que generó no solamente malestar sino preocupación entre los padres y las madres de familia.





















