El sindicato señala que durante el auge inmobiliario se hablaba de hasta 40 o 50 desarrollos en construcción; la menor demanda de mano de obra también habría reducido los ingresos de albañiles.
TULUM, Quintana Roo.— La construcción en Tulum atraviesa una fuerte desaceleración que ha reducido considerablemente el número de obras activas y las oportunidades laborales para albañiles, volqueteros y otros trabajadores vinculados al sector, advirtió Claudio Cortés Méndez, dirigente municipal de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC).
De acuerdo con el representante sindical, el panorama es muy distinto al observado durante y después de la pandemia, cuando la expansión inmobiliaria provocó una elevada demanda de trabajadores y mantenía decenas de proyectos simultáneamente en desarrollo.
“Si no estamos hablando de 40 o 50 obras, como en su momento se decía, ahorita si ves cuatro o cinco obras son bastante. No solamente lo sienten los compañeros volqueteros, también los compañeros albañiles que se dedican a eso”, expresó.
Aunque las cifras corresponden a la apreciación de la organización sindical y no a un censo oficial de construcciones, reflejan, según Cortés Méndez, la magnitud de la caída que actualmente perciben quienes dependen directamente de esta actividad.
Menos trabajo y menores ingresos
La desaceleración también estaría presionando a la baja los ingresos de los trabajadores.
El dirigente de la CROC explicó que durante los años de mayor dinamismo inmobiliario un albañil de primera podía obtener entre 5 mil y 6 mil pesos semanales.
Actualmente, aseguró, ante la escasez de oportunidades algunos trabajadores están aceptando empleos por alrededor de 3 mil pesos semanales, con tal de mantener una fuente de ingresos.
Esto representaría una reducción de entre 40 y 50 por ciento respecto de los niveles salariales mencionados para el periodo de mayor actividad.
El impacto no se limita a los albañiles. La disminución de obras también afecta a transportistas de materiales, particularmente volqueteros, así como a otros oficios y servicios asociados con la construcción.
Cortés Méndez consideró que la contracción inmobiliaria se suma al complicado escenario que ha enfrentado la actividad turística de Tulum, dos sectores que durante los últimos años han sido importantes generadores de empleo en el municipio.
Pese al panorama, el dirigente sindical manifestó confianza en que la economía local pueda recuperarse gradualmente y que nuevos proyectos permitan incrementar nuevamente la contratación de trabajadores.
Las declaraciones de la CROC abren también la necesidad de contrastar el comportamiento señalado por el sindicato con permisos de construcción, metros cuadrados autorizados, inversión inmobiliaria y empleos registrados, para determinar con datos oficiales la dimensión de la desaceleración que atraviesa Tulum.





















