*La entidad carecerá del respaldo de los legisladores desde el Congreso de la Unión
Por Mario Castillo Rodríguez
Chetumal.-La alianza con proyecto de gobierno presumida por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el proceso electoral local que está por culminar en unas semanas, y que contaría con el respaldo de senadores y diputados desde el Congreso de la Unión con montos por encima de los 1 mil 400 millones de pesos destinados a obra pública, ya no será posible toda vez que sus candidatos no estarán para manejar los recursos prometidos en campaña.
En lo que respecta a Quintana Roo, en particular Othón P. Blanco y su capital Chetumal, quedó muy claro que con la derrota del candidato de la coalición PRI-PVEM-Panal a la gubernatura Mauricio Góngora Escalante; de la candidata por el municipio capitalino, Arlet Mólgora Glover; así como del candidato a la diputación local por el Distrito XV del Partido Verde, Rolando Ramírez Fuentes; también se pierden las efímeras promesas del senador Carlos Puente Salas, Presidente del Comité Ejecutivo Nacional, de trabajar de manera conjunta desde esa soberanía para aterrizar recursos a la entidad.
“Queremos y estamos convencidos que queremos apostarle a Quintana Roo, porque es una decisión y un compromiso que ha tomado el grupo parlamentario de nuestro partido de ponerse al servicio de la entidad materializándolo con los recursos, esto si las ciudadanas y los ciudadanos de Quintana Roo deciden apoyarnos y darnos esa confianza y permitirnos construir juntos esas oportunidades de crecimiento”, fueron palabras emanadas de boca del Dirigente nacional del PVEM, condicionando el voto popular a cambio del respaldo legislativo.
Respaldo que por cierto también condicionó Jesús Sesma Suárez, coordinador de la Fracción Parlamentaria del PVEM en la Cámara Baja del Congreso de la Unión; ambos asegurando que de salir triunfales en las urnas el pasado 5 de junio, los 42 legisladores federales de dicho partido enfocarían las baterías hacia el estado de Quintana Roo, “para retribuir a la entidad un poco de lo mucho que aporta al País como principal generador de divisa extranjera vía turismo”, según palabras del propio líder de bancada verde.
Claro está, que tras la derrota de sus candidatos también queda disuelto el compromiso de trabajar por el estado al que le apostaron el todo por el todo, pero no con fines de generar el bien común como supuestamente lo hicieron con Chiapas en su momento, sino con la idea de hacer de Quintana Roo bastión del Verde Ecologista con miras a los siguientes procesos electorales, con miras a ganar poder a cambio de una gestión condicionada a modo e interés particular.
Las palabras del Líder nacional del Partido Verde con las que echaba la moneda en el aire fueron tajantes: “El verde se la juega y le apuesta a Quintana Roo, pero si no ganan los candidatos no, abiertamente no. Lo que nosotros vamos aportar no es darle el dinero por dar, es una coalición que se ha construido y que tiene un proyecto de gobierno y una oferta, y es ahí donde nosotros le vamos apostar; eso es lo que nosotros le ofrecemos a Quintana Roo”.
Hoy, queda claro que los quintanarroenses nada podemos esperar de quienes representan a la sociedad desde el Congreso de la Unión por parte del Partido Verde Ecologista de México, pues sin la garantía de “personas afines a su proyecto” en el Gobierno del Estado y el municipio othonense, la entidad y su capital no tendrán a su alcance los recursos suficientes.
Al menos no los 1 mil 400 millones de pesos que fueron parte de la apuesta de campaña del senador Carlos Puente Salas, Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PVEM, y de Jesús Sesma Suárez, coordinador de la Fracción Parlamentaria de ese instituto político en la Cámara de Diputados.





















