Bomberos y especialistas en fauna tuvieron que realizar una maniobra especial para retirar al enorme ejemplar del agua; posteriormente fue trasladado hasta la playa y regresó por sus propios medios al mar Caribe.
TULUM, Quintana Roo.— Una inesperada visitante movilizó a especialistas y cuerpos de emergencia en Tulum: una tortuga verde de aproximadamente 220 kilogramos terminó dentro de la piscina de un hotel, sin posibilidad de salir por sus propios medios.
El incidente ocurrió en un establecimiento ubicado sobre la carretera federal Playa del Carmen-Tulum, cuyo personal solicitó ayuda ante el riesgo de que el ejemplar pudiera sufrir alguna lesión.
Por sus dimensiones y peso, retirar a la tortuga de manera convencional resultaba prácticamente imposible, por lo que fue necesaria la intervención de especialistas y elementos del Cuerpo de Bomberos de Tulum.
La atención fue encabezada por la bióloga Rocío Peralta, quien solicitó el respaldo de los bomberos. A las maniobras se incorporó también el biólogo Gabriel Castillo.
Antes de comenzar la extracción se revisaron las condiciones del animal y del sitio para establecer la manera más segura de movilizarlo y reducir al máximo el estrés ocasionado por la manipulación.
Un rescate de 220 kilos
La operación requirió la participación coordinada de varios elementos, quienes ingresaron a la piscina y, siguiendo las indicaciones de los especialistas, comenzaron a desplazar cuidadosamente al quelonio.
Con un peso estimado de 220 kilogramos, cada movimiento tuvo que realizarse con precaución para evitar lesiones tanto a la tortuga como a quienes participaron en el rescate.
Finalmente, consiguieron sacarla de la piscina y prepararla para su traslado hacia la franja costera.
Una vez en la playa, el ejemplar fue colocado sobre la arena y mostró capacidad para desplazarse sin ayuda.
La tortuga avanzó por sus propios medios hasta alcanzar el agua y regresó al mar Caribe, sin que durante las maniobras se reportaran lesiones aparentes.
¿Cómo terminó dentro de la piscina?
Una de las incógnitas que dejó el episodio es el recorrido realizado por el animal hasta ingresar a las instalaciones del hotel y terminar dentro de la piscina.
El incidente ocurre durante la temporada en la que tortugas marinas llegan a las costas de Quintana Roo para anidar, aunque no se precisó si este ejemplar estaba en proceso de anidación ni exactamente cómo consiguió llegar hasta el área de la alberca.
El caso evidencia además la interacción que puede producirse entre la fauna silvestre y la infraestructura turística construida en las inmediaciones de la costa de Tulum.
La intervención conjunta de especialistas y bomberos permitió que el peculiar episodio tuviera un desenlace favorable: después de quedar atrapada en una piscina, la tortuga de 220 kilos volvió al mar por sus propios medios.






















