CANCÚN, Quintana Roo.— En un acto que marca un antes y un después en la infraestructura del sureste mexicano, la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Mara Lezama encabezaron la inauguración del Puente Vehicular Nichupté, una obra estratégica que transforma la conectividad en uno de los destinos turísticos más importantes del país.
Con una longitud de 11.2 kilómetros y considerado el segundo puente más largo de América Latina, esta infraestructura conecta de manera directa la zona urbana con la zona hotelera de Cancún, reduciendo significativamente los tiempos de traslado que durante años representaron largas horas de tráfico para miles de trabajadores y turistas.
La obra, que será completamente gratuita, forma parte de un modelo de desarrollo orientado a mejorar la calidad de vida de la población, fortalecer la actividad turística y cerrar brechas históricas en materia de movilidad.
Durante el evento, al que asistieron más de 15 mil personas, la presidenta destacó que este tipo de proyectos reflejan una nueva etapa en la gestión pública, enfocada en la equidad y el bienestar social, mientras que la gobernadora subrayó que el puente permitirá recuperar tiempo para las familias y consolidar un crecimiento urbano más ordenado.
Además de su impacto en la movilidad, el Puente Nichupté fue diseñado bajo criterios ambientales que buscan reducir al mínimo las afectaciones al sistema lagunar, incluyendo medidas de protección de manglares, reconexión hídrica y técnicas constructivas innovadoras aplicadas por primera vez en México.
La infraestructura también fortalecerá la capacidad de evacuación ante fenómenos meteorológicos, al ofrecer una vía alterna hacia la zona hotelera, considerada una de las áreas más vulnerables ante huracanes en el Caribe mexicano.
El proyecto forma parte de una estrategia integral de desarrollo para el sureste, que incluye obras como el Tren Maya, la modernización aeroportuaria y la expansión de la red carretera, con el objetivo de consolidar a Quintana Roo como motor turístico y económico del país.
Con la apertura del Puente Nichupté, Cancún entra en una nueva etapa de conectividad y crecimiento, en la que la infraestructura no sólo responde al turismo, sino también a las necesidades de una población en constante expansión.






















