Por Mario Castillo
Chetumal.-No conforme con el cuestionado desempeño que ha tenido la doctora Alejandra Aguirre Crespo como titular de la Secretaría Estatal de Salud en los últimos ocho meses, y quien ya tiene un pie afuera de la SESA, suena el nombre del polémico y cuestionado doctor Tarquinio Ortega Otero para relevarla del cargo.
Y es que a estas alturas en lo que refiere a los servicios estatales de salud de Quintana Roo, el horno no está para bollos, ni mucho menos para experimentar cuál “de los malos es mejor”, más aún cuando las deficiencias por malos manejos y corrupción son el pan de cada día en una dependencia que no ha logrado salir de terapia intensiva en los últimos sexenios.
Si lo que la actual administración pretende es “curar” a la Secretaría de los múltiples males que le aquejan, sería sano pensar en otras figuras que sí cumplen el perfil y cuentan con las aptitudes y capacidades necesarias para debatir por el cargo que –se rumora- dejará vacante de un momento a otro la doctora Aguirre.
El hasta hoy Secretario General de la sección XXVIII del Sindicato del ISSSTE en Quintana Roo, ha estado envuelto en un cúmulo de acusaciones, escándalos, tráfico de influencias, así como una serie de excesos cometidos al amparo y cobijo del ex gobernador Roberto Borge Angulo y ex funcionarios afines a sus cuestionadas conductas.
Y un simple ejemplo es la lujosa vida que Tarquinio Ortega se ha dado junto con su familia durante el tiempo que lleva al frente de dicha dirigencia, y todo gracias a la presunta venta de plazas y otros negocios turbios de lo cual fue acusado en abril de 2015 ante el Líder Nacional del ISSSTE.
Hablar del abuso de poder del que ha hecho uso como dirigente sindical para colocar, también como ejemplo, a su hija Karina Ortega Fuentes en la jefatura de Transportes del almacén general de este instituto, es parte de la oscura carrera que Tarquinio Ortega ha desempeñado.
“Mal líder y peor especialista de la salud”, es la frase con la que la base trabajadora identifica y en muchas ocasiones ha exhibido las corruptelas cometidas por Ortega Otero.
No se trata de desprestigiar, sino de poner sobre la mesa las credenciales de quien “pinta” para el cargo de Secretario de Salud una vez consumada la salida de Alejandra Aguirre. He aquí las referencias, las decisiones corresponde tomarlas “al de arriba”.



















