Por Mario Castillo
Chetumal.-Rémora y gran aliado del PRI en sus épocas de gloria, tras la derrota que el otrora poderoso tricolor sufriera en los comicios del pasado 5 de junio, el Partido Verde Ecologista de México se encuentra prácticamente desaparecido en el municipio de Othón P. Blanco.
Incluso el edificio ubicado sobre la calle Boulevard Bahía (frente a la fuente El Pescador) que durante un tiempo albergó las oficinas de ese instituto político, se encuentra completamente abandonado y sin un alma en pena que asome la cara a favor de la militancia del PVEM.
La silla de la Dirigencia Municipal, quedó acéfala desde que Zamir Farah migró al norte del estado para ocupar el cargo de Director Administrativo de la Policía Municipal Preventiva en el gobierno de Remberto Estrada, y todo parece indicar que así seguirá por algún tiempo más.
Rolando Ramírez Fuentes, candidato perdedor a la Diputación por el Distrito XV, y la ex regidora capitalina Abigail Alonzo Barradas, son dos de los aspirantes a ocupar la silla vacante en Othón P. Banco, pero dado los pocos –o nulos- dividendos políticos que esta ofrece ante el actual panorama, ninguno de los dos han dado visos de intención para brincar al escenario.
No hay que pasar por alto que para entrarle de lleno a la franquicia del Verde Ecologista, uno de los requisitos principales es invertirle fuertes cantidades económicas a un proyecto que al día de hoy es poco fructífero, sobre todo tras la derrota de Arlet Molgora Glover, quien fuera candidata de la alianza PRI-PVEM en el municipio capitalino.
Pues Abigail Alonso Barradas se niega a soltar los pocos “pesitos” que logró ahorrar a su paso por el Cabildo de OPB; y el ex candidato Rolando Ramírez tampoco cuenta con el recurso suficiente luego de haber invertido a una campaña donde salió derrotado.
Ni que decir de una Gabriela Santana Duarte que a la fecha se encuentra en la comodidad de su regiduría, y que no tiene la más mínima intención de probar de nuevo el golpeteo político que le hizo renunciar a dicha dirigencia municipal, tras 6 largos años de conocer las mieles de la guerra sucia.
Ante todo esto, el Partido Verde Ecologista en el municipio capitalino se encuentra por los suelos, y muy probablemente siga así hasta finales de 2017, que es cuando empezará de nuevo el movimiento político de cara al proceso electoral del 2018, y cuando los partidos perdedores –incluido el Revolucionario Institucional- empiecen hacer sus “pininos” para intentar levantarse de su pasada derrota.





















