Playa del Carmen. – En un movimiento controvertido, Lili Campos ha ordenado el desmantelamiento del Centro de Comando y Control (C2) de Playa del Carmen, negándose a vincular las cámaras de vigilancia al C5 Quintana Roo. Personas cercanas a Campos revelaron que se desconectaron las cámaras de seguridad, apagaron las pantallas de monitoreo, retiraron discos duros y otros dispositivos de almacenamiento, y desactivaron antenas y sistemas de transmisión, además de desmontar servidores y desactivar el software de vigilancia.
Según estas fuentes, la candidata del PRI y PAN, quien busca la reelección en Solidaridad, pretende evitar el registro de actos ilícitos durante el proceso electoral, principalmente la compra de votos. Esta acción sigue a la reciente detención de una red de compra de votos presuntamente vinculada a Campos.
El desmantelamiento del C2 es visto como una estrategia para manipular los resultados electorales y evitar que sus operadores sean detenidos usando recursos municipales. Fuentes cercanas a Campos afirman que jefes de manzana han sido forzados a cometer delitos electorales bajo amenazas. Este temor se refleja en casos como el de Guadalupe “N”, detenida por compra de votos.
Los residentes piden la intervención de autoridades federales y estatales para detener la corrupción y manipulación electoral por parte de Lili Campos y su equipo. La inoperancia del C2 compromete la integridad y seguridad de la población, afectando la gestión de emergencias y la coordinación de dependencias.
El desmantelamiento del C2 podría tener consecuencias legales graves debido a su impacto en la atención de emergencias prioritarias para los ciudadanos de Quintana Roo.






















