CANCÚN, QUINTANA ROO.- En un giro dramático de los acontecimientos políticos en Quintana Roo, la detención de José Esquivel Vargas, conocido como “Chak Meex”, a pocos días de ser anunciado como futuro candidato del PRD a la presidencia municipal de Felipe Carrillo Puerto, ha levantado fuertes acusaciones de persecución política por parte de opositores al gobierno de Morena. Haydé Saldaña Martínez, consejera nacional del PRD, denunció la fabricación de delitos y el uso de la procuración de justicia como herramienta política.
La detención, ejecutada afuera del hotel “Esquivel” en Felipe Carrillo Puerto, es vista por muchos dentro del PRD como un claro intento de intimidación y represión contra figuras políticas que representan una amenaza para el partido en el poder. “Esta es una clara señal de persecución política hacia aquellos candidatos que resultan ser competitivos o incómodos para Morena,” afirmó Saldaña Martínez.
La consejera del Sol Azteca criticó duramente el momento elegido para llevar a cabo la detención, señalando que el caso por el cual se acusa a Esquivel Vargas, relacionado con un bono otorgado hace tres años, solo se activó en el contexto del actual proceso electoral. “No permitiremos que se recurra a la persecución política. Denunciaremos este incidente ante la dirigencia nacional para que se tomen las medidas necesarias,” declaró.
Este incidente se suma a una serie de acciones legales emprendidas contra políticos y funcionarios vinculados a la oposición, incluyendo investigaciones retomadas contra Humberto Lara, conocido como “El Indio Blanco”, y las recientes detenciones de ex funcionarios municipales relacionados con Laura Fernández, diputada federal que se declaró “sin partido”.
El PRD argumenta que estas acciones no solo afectan a los individuos directamente involucrados, sino que también tienen un efecto intimidatorio sobre la sociedad, sugiriendo que solo aquellos candidatos aprobados por Morena pueden participar en el proceso electoral sin enfrentarse a represalias.
En respuesta a estos eventos, el PRD planea no solo denunciar la situación a nivel nacional, sino también brindar apoyo jurídico a “Chak Meex” en su defensa contra lo que consideran cargos fabricados. Esta situación destaca la tensión política en Quintana Roo y plantea serias preguntas sobre la justicia y la equidad en el proceso electoral del estado.






















