Por Mario Castillo
Chetumal.-Evidenciando que las amañadas prácticas han prevalecido en la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), delegación Quintana Roo, la Asociación Mexicana de la Industria de la Construcción A.C., hizo un llamado a empresarios locales que gusten sumarse a sus filas para fortalecer un ente competitivo y libre de condicionamientos como el clásico «diezmo».
Germán Gaitán Guerrero, presidente de la AMIC en la entidad, señaló que «los moches» han sido la constante para que el empresario pueda beneficiarse con obra pública y demás servicios, sobre todo lo que es contratado por el Gobierno en sus tres diferentes niveles.
Aunque reconoció que el mismo, como empresario afiliado a la CMIC desde hace 20 años, ha sido parte de esa corrupción para poder acceder a contrataciones, aseguró es tiempo de dejar atrás esos vicios «con mejoras continuas y con empresas más competitivas, con obras y servicios de calidad que no puedan ser condicionadas a través del diezmo para su contratación».
En este sentido, manifestó que la invitación al empresariado local es con el objetivo no solo de sumar fuerzas como organización, sino de promover nuevos espacios de participación orientados a fomentar las transparencia en la asignación de contratos de obra pública y otros servicios.
La libre competencia y el impulso a la participación de pequeñas y medianas empresas, sobre todo locales privilegiando la equidad y la democracia interna, es otra de las razones por las que la AMIC asume el reto de expandirse en Quintana Roo.
Es de añadirse que esta Asociación es de carácter nacional con alrededor de 4 mil afiliados en todo el país. En Quintana Roo apenas cuenta con 25 miembros, pero propone construir un diálogo oportuno con las diferentes instancias gubernamentales involucradas en la generación de obra pública, a fin de consolidarse como una plataforma más atractiva a la que se sumen otras empresas.
Pues esta agrupación concentra a empresas constructoras, pero también alberga a proveedores de materiales, abogados del ramo, prestadores de servicios y demás involucrados con el sector, y que a decir de Germán Gaitán Guerrero, es lo que marca la diferencia con la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción.




















