Espita.- Un auténtico espectáculo resultó el jaripeo ranchero, que se llevó a cabo en Espita en el marco de la tradicional Fiesta en Honor al Niño Dios.
Realizada del 19 al 31 de diciembre, la máxima fiesta de la Villa volvió a ver la luz, luego de que fuera suspendida el año pasado debido a la pandemia del Coronavirus.
Como parte de las actividades de la celebración, locales y visitantes abarrotaron la plaza portátil “La Esperanza”, en donde se llevó a cabo un espectáculo de jaripeo ranchero por parte de la empresa Rodeo Extremo de Willy Álvarez.
El evento, que ambientó la fiesta anual y a trajo la atención de la gente, contó con la actuación de dos bandas y un show de payasos. Los jinetes infernales de Veracruz dieron muestra de sus destrezas arriba del toro.
Al final, todo fue aplausos y gritos en señal de agrado por el espectáculo.





















