Es tiempo de ir más allá

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Chanito ToledoQuintana Roo se enfrenta a uno de los mayores retos de transformación en sus 42 años de historia, hoy la realidad social y política ha adquirido nuevas dimensiones. La geografía política se dibuja diferente. Ya no somos un estado gobernado por un solo partido y tampoco somos un estado de mayorías absolutas ni minorías limitadas.

Así lo confirma el resultado electoral de 2016: aproximadamente el 25% de los ciudadanos decidieron votar por la alianza PAN-PRD, un 29% decidió por otros partidos entre ellos PRI, PVEM, Morena, PANAL, PES y un 46% de los ciudadanos decidió no salir a votar.

En Quintana Roo, dimos paso a la alternancia bipartidista y, en este contexto de cambio, es necesario y urgente hacernos algunas preguntas sobre el futuro de nuestro Estado y la forma en la que, como sociedad, construiremos los siguientes 50 años de historia.

En esa lógica me pregunto si, por ejemplo, ¿como gobierno y legisladores en funciones, nos encontramos respaldados únicamente por el 25% de la población? ¿Se siente sin representatividad el otro 75% de la ciudadanía? ¿Será ese 75% un obstáculo para las tareas de la gobernanza? ¿Actuarán esos ciudadanos como una masa crítica, o más bien pasiva?

También es necesario preguntarnos si ¿debemos los gobiernos seguir alimentando un sistema paternalista en el cual la sociedad se siente a esperar los resultados o beneficios? ¿Debe resolverlo todo el político, o bien, tenemos que abrir caminos para que juntos, en colaboración, sociedad y gobierno, alcancen metas valiosas?

Si es así, ¿de qué forma pueden trabajar las personas con los actores políticos en la mejora de sus ciudades? ¿Cómo hacer que los ciudadanos recuperen la confianza en las instituciones? ¿Cómo hacer que las instituciones se fortalezcan y recuperen la confianza en sí mismas?

Estoy convencido que para dar respuestas a estas interrogantes debemos empezar a discutirlas en sociedad. Necesitamos analizar qué papel vamos a emprender cada uno de nosotros en la construcción del Quintana Roo que deseamos. El gran desafío es mirar e ir más allá de las circunstancias para aprovechar todas las oportunidades que nos presenta esta época de cambios.

Debemos ir más allá de la crítica

Señalar los errores ya no es suficiente, echarle la culpa al otro tampoco lo es. Más bien debemos voltear a vernos e identificar en dónde no hemos sido parte de la solución. Debemos ser autocríticos, pasar a la propuesta y ser quienes demos el primer paso.

Debemos ir más allá de los deseos personales

Propongo dejar de pensar en lo que queremos y enfocarnos en lo que se necesita realmente hacer. Una idea no es necesariamente buena sólo porque provenga de la mente y boca de un gobernante. Hoy todas las ideas deben pasar por un estricto filtro racional y científico que nos asegure mayor probabilidad de éxito al ponerlas en práctica.

Debemos ir más allá de los colores partidistas

Los colores nos dan identidad y nos unen para trabajar en objetivos en común. Pero hoy la competencia entre los colores limita el diálogo, perturba el debate, manipula la información, mal usa los medios y aleja a ese 75% de los ciudadanos.

Debemos poner al ciudadano en el centro.

Debemos ir más allá del diálogo

Si bien dialogar es fundamental de poco sirve si carecemos de voluntad y sensibilidad para escuchar y entender al otro. Hoy más que nunca necesitamos comprendernos, ciudadanos y gobernantes, para generar nuevos puntos de acuerdo y acción.

Debemos ir más allá del individuo

Es una realidad que la naturaleza que nos protege y alimenta está en riesgo. Por ello es que debemos resolver los problemas humanos disminuyendo el impacto en los ecosistemas del planeta.

Debemos ir más allá de las palabras

No podemos pensar en construir un sistema de participación social y política si las promesas le quedan grandes a los resultados, si las palabras no tienen sustento lógico, ni teórico y tampoco práctico. Debemos hablar con hechos y con un lenguaje transparente y proactivo.

Hoy el PRI tiene la oportunidad de fortalecer su papel como promotor y protagonista del cambio político que ha venido impulsando. Perfeccionar la democracia representativa alentando la democracia participativa. Asumir que la responsabilidad de crecer como sociedad es de todos, y especialmente, de los ciudadanos. Debemos ser capaces de potenciar y extraer lo mejor de nuestro partido. Para ello hay que evaluar con seriedad el pasado, reconocer fortalezas y debilidades en el presente y trabajar sin descanso por un futuro en el que logremos los nuevos objetivos propuestos.

Es tiempo de dar herramientas al ciudadano para despertar su espíritu cívico y político; para que participe activamente en la construcción del bien común. El empoderamiento de la sociedad debe ser como la fuerza de los árboles que fluye desde la raíz hasta las copas. Es el tiempo de la ciudadanía y es esta la que cuenta con la capacidad de hacerlo distinto, y sólo con su participación será posible.

Creo en el potencial del trabajo haciendo comunidad, pues es ahí donde se tejen los distintos talentos de las personas para que crezcamos todos.

Comparto la visión de los mayas cuando dicen “In lak´ech, hala ken; yo soy otro tú, tú eres otro yo”. Porque tú eres tan político como yo y yo soy tan ciudadano como tú.

José Luis Toledo Medina
Diputado Federal Quintana Roo

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