Por Victoria Castro Chávez
CANCÚN, Quintana Roo.— El sismo registrado la tarde de este lunes dejó algo más que alarma entre la población de Cancún. Una fractura visible sobre un tramo de la avenida José López Portillo encendió las alertas entre autoridades de Protección Civil y cuerpos de emergencia, al tratarse de una de las principales vialidades de acceso y circulación en la ciudad.
La aparición de una grieta en la carpeta asfáltica provocó la movilización inmediata de personal técnico y unidades de seguridad, luego de que ciudadanos reportaran posibles afectaciones derivadas del movimiento telúrico que fue perceptible en distintos municipios de Quintana Roo.
La situación generó preocupación debido a que la López Portillo concentra diariamente una importante carga vehicular, incluyendo transporte público, unidades de carga pesada y miles de automovilistas que utilizan esta vía como conexión estratégica entre colonias populares, zonas comerciales y accesos carreteros.
Ante el riesgo potencial, especialistas iniciaron inspecciones preventivas utilizando equipo de georradar para determinar el nivel real de afectación bajo la superficie.
De acuerdo con información preliminar, las evaluaciones buscan medir la profundidad y extensión de la fractura, detectar posibles cavidades subterráneas ocasionadas por el movimiento sísmico y verificar la estabilidad del terreno para prevenir hundimientos o socavones mayores.
Mientras se desarrollaban los estudios técnicos, el área permaneció bajo resguardo de elementos de seguridad y Protección Civil para evitar riesgos a conductores y peatones.
Hasta el momento, las autoridades municipales no han emitido un diagnóstico definitivo sobre la magnitud de los daños ni han confirmado si será necesario cerrar parcialmente la circulación o restringir el paso de vehículos pesados.
Sin embargo, el incidente volvió a exhibir la vulnerabilidad de parte de la infraestructura urbana de Cancún frente a fenómenos naturales poco habituales en la región.
Especialistas señalan que, aunque Quintana Roo no es considerado una zona de alta actividad sísmica, movimientos telúricos con epicentro en el Caribe o en regiones cercanas pueden generar afectaciones en estructuras, vialidades y edificaciones, especialmente en áreas donde existen antecedentes de desgaste urbano, rellenos irregulares o deficiencias en la compactación del suelo.
La fractura detectada sobre la López Portillo también reavivó cuestionamientos sobre las condiciones reales de mantenimiento de algunas vialidades estratégicas de Cancún, donde desde hace años ciudadanos reportan hundimientos, desgaste del pavimento y problemas estructurales derivados del crecimiento acelerado de la ciudad.
Mientras continúan los análisis con georradar y estudios topográficos, las autoridades mantienen vigilancia permanente en la zona para descartar mayores riesgos y definir las acciones que deberán implementarse en caso de confirmarse daños estructurales relevantes.






















