Por Mario Castillo
Chetumal.-Para que exista una verdadera recomposición social en Quintana Roo es necesario primero actuar en una limpieza interior lejos de juzgar los aciertos y desaciertos de los demás, y es la propia Iglesia Católica quien debe poner el ejemplo, consideró el sacerdote Pablo Pérez Guajardo.
«La palabra ilustra, pero el ejemplo es el que arrastra, y lo que tenemos que buscar es ese ejemplo que nos den los pastores, los sacerdotes y los obispos», dijo el entrevistado al reconocer que lejos de hacer declaraciones culposas, el Obispo Pedro Pablo Elizondo es quien debe poner el ejemplo ante la sociedad y los feligreses católicos para ir corrigiendo los errores.
Lo anterior, producto de las sendas declaraciones del Jefe Eclesiástico en Quintana Roo, en el sentido de las críticas vertidas hacia las autoridades que no hacen un buen trabajo en el combate a la delincuencia, y hacia los políticos y empresarios que han sido tachados por los casos de corrupción que han salido a la luz pública en las últimas fechas.
Por lo cuál abundó que «El primero que tiene que dar ese ejemplo según la Jerarquía es el Obispo, los párrocos, los sacerdotes y también los fieles para ir corrigiendo los abusos de autoridad y los errores en la transmisión y aplicación de los valores; así como en la transparencia que tiene que haber en las finanzas de la Iglesia».
En este sentido, el Cura Pérez Guajardo, afirmó que la mayoría de los personajes vinculados a casos de corrupción, son precisamente personas nacidas y crecidas en el seno de la Iglesia Católica; con formación profesional en escuelas catolicas y universidades privadas.
Por lo que insistió el Sacerdote que no basta con pedir a Dios ni mucho menos con criticar, sino de hacer un profundo auto análisis al interior para ver en que se ha fallado, y así poder corregir el rumbo.





















