Como si fuera una historia de la Rosa de Guadalupe, así resultó ser la carrera del flamante diputado pseudo-independiente Juan Carlos Pereyra, y digo pseudo porque eso de ser independiente ni mis queridos lectores se la creen, tras su salida del PRI ha sido más que gris su paso por el Congreso del Estado, de lo que sí estamos seguros es que lo mitotero ni con agua bendita se le quita.
Pero que se puede esperar de un político sin palabra, que un día es PRIista y al otro lo desconoce, no dejemos de hablar de lo único que se le conoce, el que sea un mal agradecido con su gente de nuestro bello Solidaridad, pues quien se atreve a despojar de sus tierras a la gente solo es un vividor sin tantita pena, ni que decir de su negro desempeño como funcionario municipal, lleno de excesos, presuntos actos de corrupción y un sin fin de tráfico de influencias.
Lo que si le reconocemos es su estrategia de doble cara y su gran cercanía al Gobernador Carlos Joaquín, solo basta ver su perfil de Facebook para darse cuenta que este personaje es un diputado chapulín, sin trabajo legislativo, más parece que anda de vacaciones o haciendo una telenovela por todo Quintana Roo, lo bueno es que ya no le creemos a ese tipo de dinosaurios.
Para concluir este amargo capítulo de la Rosa de Guadalupe, nos falta contarles el chiste del relojito, más parecía una comedia cómica, donde el personaje principal se le veía balconeado, pero como todo estratega culpó al mercado, pues como iban a creer que el relojito era de los caros, cuando nuestro diputado solo usa pantalones de la marca “Free Zone”.
Hay que Juan Carlos, más triste tu historia y así quieres ser un futuro candidato, pues no creemos que te alcance con tu nulo trabajo legislativo, no vaya ser que te andes quedando sin mandado. Si mis queridos lectores playenses no se chibeen hay les estaré relatando otra historia de mi bello Solidaridad.
#LaSerpienteEmPlumaDa





















