Ginebra – Una experta de la ONU expresó hoy su grave preocupación por la intimidación, las amenazas y los asesinatos de los que son objeto las defensoras de derechos humanos en México, y pidió al Gobierno del país que garantice la protección de las mujeres activistas.

Mary Lawlor, la Relatora Especial sobre la situación de las personas defensoras de derechos humanos, expresó su preocupación después de una serie de amenazas contra integrantes del Consorcio Oaxaca, una organización que lucha contra la impunidad y promueve los derechos de las mujeres y la igualdad de género. “El nivel de vulnerabilidad en el que se encuentran las personas defensoras en ciertas regiones de México es sumamente preocupante. Es aún más preocupante observar los extraordinarios riesgos a los que se enfrentan las defensoras de derechos humanos y aquellas personas que se dedican a luchar por los derechos de las mujeres”, dijo Lawlor.

“La impunidad y la corrupción en los sistemas de justicia fomentan la criminalidad y socavan la lucha contra la violencia de género, a la vez que se alimenta la continuación de la violencia contra las personas defensoras en el país”, dijo la experta.

El 15 de junio, en la puerta de la oficina del Consorcio Oaxaca se encontró una bolsa que contenía restos de lo que parecía ser la cabeza de un animal, junto con una nota amenazadora atribuida a un grupo de crimen organizado.

El incidente se produjo a raíz de las demandas de justicia de la organización por el feminicidio de María del Sol Cruz Jarquín, ocurrido el 2 de junio de 2018. La madre de Jarquín es una integrante destacada de la campaña “Hasta que la Justicia Llegue”, en la que las defensoras luchan contra el feminicidio y exigen justicia, verdad y reparación.

La experta recuerda que México tiene obligaciones internacionales y en particular debe garantizar la protección de las defensoras de los derechos humanos contra las violaciones cometidas por sus agentes, pero también por entidades privadas, así como adoptar medidas para prevenir violaciones futuras y tomar medidas retrospectivas en respuesta a las violaciones ya infligidas.

Lawlor dijo que la incorporación de una perspectiva de género para responder a los riesgos y necesidades de seguridad específicos de las defensoras y de quienes trabajan en el ámbito de los derechos de la mujer o las cuestiones de género es de suma importancia en un contexto como el de México, donde la violencia de género no cesa.

«Insto al Gobierno de México a que adopte las medidas adecuadas ante cualquier amenaza previsible a la vida o la integridad física de cualquier defensora de los derechos humanos», dijo la Relatora Especial.

El llamamiento de la Sra. Lawlor ha sido respaldado por la Sra. Dubravka Šimonović, Relatora Especial sobre la violencia contra la mujer, el Sr. Clément Nyaletsossi Voulé, Relator Especial sobre el derecho a la libertad de reunión pacífica y de asociación y por el Grupo de Trabajo sobre la discriminación contra las mujeres y las niñas: Elizabeth Broderick (Presidenta) Sra. Alda Facio, Meskerem Geset Techane, Ivana Radačić y Melissa Upreti (Vicepresidenta).

Las expertas y el experto están haciendo un seguimiento del tema con las autoridades mexicanas.