ARIZONA, Estados Unidos.— El general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, quien hasta finales de 2024 se desempeñó como secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, fue detenido en Arizona por autoridades estadounidenses y posteriormente trasladado a Nueva York, donde enfrentaría acusaciones relacionadas con narcotráfico y presuntos vínculos con el grupo criminal de “Los Chapitos”.
La detención ocurre en medio de investigaciones abiertas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra presuntas redes de protección institucional vinculadas al Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con reportes difundidos por medios nacionales y estadounidenses, fiscales federales señalan que Mérida Sánchez habría recibido pagos mensuales de hasta 100 mil dólares a cambio de presuntamente permitir operaciones de tráfico de drogas y brindar protección a integrantes de la facción encabezada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
El caso ha generado fuerte impacto político y de seguridad debido a que el militar retirado encabezó la estrategia de seguridad en Sinaloa durante uno de los periodos más violentos en la disputa interna del cártel.
La captura también ocurre apenas días después de que el exfuncionario obtuviera en México una suspensión judicial para evitar una posible detención o extradición, luego de que comenzaran a surgir versiones sobre investigaciones en su contra en cortes estadounidenses.
Hasta el momento, autoridades mexicanas no han emitido una postura oficial sobre la detención.
Gerardo Mérida Sánchez asumió la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa en septiembre de 2023 durante el gobierno de Rubén Rocha Moya y dejó el cargo en diciembre de 2024.
Antes de incorporarse al gabinete estatal, desarrolló una carrera dentro del Ejército Mexicano, donde ocupó diversos cargos estratégicos relacionados con seguridad y operaciones militares.
La detención vuelve a colocar bajo presión la relación entre autoridades mexicanas y agencias estadounidenses en torno al combate al narcotráfico, particularmente en investigaciones enfocadas en presuntas redes de protección política y militar vinculadas al crimen organizado.
El caso podría escalar en las próximas horas conforme avancen las audiencias judiciales en Nueva York y se revelen oficialmente los cargos presentados por fiscales estadounidenses.






















