Por Mario Castillo Rodríguez
Chetumal.- A pesar de que el ayuntamiento capitalino, en coordinación con locatarios que aportaron parte de los recursos, ha puesto en marcha la rehabilitación de algunas áreas del mercado Ignacio Manuel Altamirano, mejor conocido como el “Mercado Viejo”, éste coree el riesgo de morir en su actividad económica ante la falta de espacios de estacionamiento que la ciudadanía requiere.
En un breve recorrido hecho por un servidor, pudimos constatar que el estacionamiento ubicado entre dicho centro de abastos y el Museo de la Cultura Maya –y que sirve para ambos- solo consta de 60 cajones que son insuficientes para el grueso poblacional local y foráneo que diariamente acude a realizar sus compras.
Esto, a decir de los locatarios, y aunado a la difícil situación económica que priva en la actualidad, “ha disminuido significativamente las ventas para todos, desde carniceros hasta vendedores de comida, verduras, ropa, mariscos, etc., etc., ya que el pequeño espacio que hay para estacionarse se llena tan sólo con nosotros y los compradores tiene que hacer de tripas corazón para estacionarse, o ir a otros lugares a hacer sus compras”, señalaron.
De igual manera, indicaron que la estricta postura de los policías de Tránsito “que sólo se dedican a sacar la clásica mordida a todo aquel que vean medio chueco”, también le ha abonado al éxodo de clientela.
“Lo que nos ha venido a joder también es la remodelación que están haciendo de la Héroes, y los que se podían estacionar de ese lado simplemente tiene que ver dónde o se van ante la falta de espacio para bajarse a hacer sus compras”, agregó uno de los comerciantes de verduras que lleva más de dos décadas trabajando en el Marcado Viejo.
Asimismo, los locatarios entrevistados indicaron que la llegada de cadenas de supermercados que si tiene estacionamientos amplios, “es la gota que derramó el vaso pues para muchas amas de casa les es más fácil ir al estos lugares sin estar lidiando todos los días por un lugar donde pararse”.
Por último, tras mencionar que cerca de un 40 por ciento de los locales han sido cerrados, coincidieron en que si las autoridades municipales y estales no buscan una medida para salir en su auxilio, “el Mercado Viejo corre el riesgo de morir por falta de estacionamiento, aún y cuando los que aquí trabajamos diariamente pongamos todo de nuestra parte para reactivar la desgastada actividad económica; tenemos fe en que así sea”, abundaron los comerciantes fijos, semifijos y ambulantes que viven de él.
Cabe destacar, que existe un proyecto para el mejoramiento de las condiciones del mercado que podría ser financiado el próximo año, con miras a mejorar su imagen, con el objetivo de que vaya acorde con la remodelación de la avenida De los Héroes, “pero hasta no ver no creer”, destacaron.





















